¿Cómo controlar el miedo escénico? Pautas y claves

El miedo escénico es la dificultad o temor de algunas personas de presentarse frente a un público, que puede ser un impedimento social, académico y laboral.

El miedo escénico es un mal frecuente en ciertas personas, que hace que tengan una gran dificultad de hacer actividades que implican presentarse frente a un público, hablar, cantar o exponer alguna idea o tema.

Esta incapacidad social tiene algunos factores y también algunos síntomas que se ponen en manifiesto al momento que una persona debe enfrentarse a un público.

Cuando una persona se ve en la necesidad, los impedimentos son mentales y físicos, se altera el ritmo cardíaco, viene la sudoración, dolores de cabeza y de estómago, se secan los labios, la persona se ruboriza, tiene la sensación de que fallará, las cosas se olvidan, la mente se confunde y la persona pierde el control total sobre sí misma, lo cual lo lleva a una situación extrema de la cual buscará huir.

Errores de pensamiento por el miedo escénico

La persona que padece de esta fobia, normalmente tiene una visión diferente de las cosas, la cual no le permite tener un desempeño real.

Entre las cosas que ocurren con personas que padecen de esto, están:

  • Poca confianza en sí mismo
  • Demasiada importancia a la opinión de los demás
  • Temor extremo al rechazo
  • La persona se cree incapaz
  • La persona piensa todo el tiempo en las posibles críticas, que la vuelven ansiosa y temerosa

Confiar en sí mismo

La confianza debe venir primero de la persona en sí misma. Si una persona no se acepta a sí misma no puede esperar que las demás la acepten.

Antes de tener que enfrentarse a ese momento que le da temor, es bueno recordar momentos bonitos de la persona. Los más bellos, como sus vacaciones, la unión con su pareja, el nacimiento de su hijo o cualquier otra cosa que haga que la persona se sienta feliz y motivada.

Este ejercicio es bueno practicarlo desde el momento en que se está preparando, pues antes de ensayar es necesario recordar esos bellos momentos y media hora antes de que le toque su intervención en público también.

Seguridad

La entrada es muy influyente al momento de una intervención en público, una exposición académica o laboral.

La persona debe pararse firme, con toda la seguridad del mundo, sin demostrar que está nerviosa, aun cuando lo esté; ya que los nervios son normales.

Hay que recordar que el público no muerde y está conformado de personas iguales al expositor, motivo por el cual sentir miedo está de más.

Entrar con toda la tranquilidad y normalidad del mundo y solamente la entrada atrapará al público, porque verán una persona segura de sí misma.

Interactuar con el público

En el caso de discursos elaborados es un poco más complicado interactuar, pero sí es posible. Se puede hacer una pregunta o hacer la pausa como esperando la aceptación del público. Esto creará un público comprometido y atento y no un público aburrido que critica.

Mirar a la audiencia también es una muestra de interacción, pues no se debe mirar a una persona en particular, sino que la mirada debe abarcar a toda la audiencia.

Los gestos y mímicas que no sean exagerados también son necesarios.

Los primeros 5 minutos

Si la persona logra dominar los primeros cinco minutos de intervención, entonces estará del otro lado. No importa cuanto dure la intervención, siempre los primeros minutos en donde los nervios hacen que la persona se equivoque.

¿ Te gusta este post ? ¡ Compártelo !

Fuente: suite101

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *