14 hábitos de pareja para ser felices

Pareja feliz

Estos 14 hábitos de pareja quizá os parecerán poca cosa; sin embargo si los ponéis en práctica de manera sincera y consistente, formarán la columna vertebral de un matrimonio profundamente pleno y colmado.

  1. Nombres cariñosos
    Igual que hacías de pequeña con tus hermanos y compañeros de clase, llamar a tu chico por un apodo cariñoso y que él lo haga contigo significa que entre ambos hay una complicidad divertida y juguetona.
  2. Hablar bien del otro
    Después de llevar un tiempo con una persona, a veces se cae en la tentación de olvidar sus virtudes y recordar (a todas horas) sus defectos. Rompe con esta manía y elogia a tu compañero en cualquier circunstancia. Tus palabras te harán ver lo unidos que estáis.
  3. Hacer algo especial juntos
    Da igual que sea pasear a su perro por la noche o desayunar los lunes. Por cierto, cuanto más raro sea vuestro hábito para los demás, más especial será para vosotros.
  4. Terapia de pareja
    Conocer profundamente a tu pareja y viceversa, hará más intensa la relación. Confesar los sentimientos no es fácil, pero a corto, medio y largo plazo os unirá muchísimo.
  5. Ser independiente
    Estás enamorada (locamente) de él y estarías todo el día a su lado, pero escucha: dedicar tiempo para cada uno es necesario y saludable. Además, si os veis y llamáis a todas horas, ¿de qué vais a hablar cuando estéis juntos por la noche?
  6. Recordar los buenos momentos
    Ver las fotos de los viajes y releer las cartas de amor juntos es una divertida forma de observar con cariño vuestra trayectoria como pareja.
  7. Evitar las críticas
    En vez de echarle en cara sus despistes y pequeños errores (se olvida del cumpleaños de tu madre, por ejemplo), agradécele los detalles, como que te reponga tu perfume por sorpresa.
  8. Celebrar como el primer día
    Las personas felizmente emparejadas viven ese día de una forma muy especial, por mucho tiempo que haya pasado.
  9. Dar gusto a la pareja
    En las parejas felices, cada uno se toma como meta agradar al otro y no hacerle daño. Esto parece muy sencillo; pero en la práctica puede ser muy difícil. Intenta durante un sola jornada estar constantemente atento en lo que haces y dices, preguntándote: «¿Voy a darle gusto a mi cónyuge o a proporcionarle pena?». Para lograr el éxito, cada uno de ustedes debería tener dos listas: una para las penas que te causa tu cónyuge, y la otra para establecer lo que desearías que tu cónyuge hiciera para agradarte. Después, intercambiad vuestras listas y sabrás lo que deberías haber hecho y lo que no, para ser en el futuro más edificante.
  10. Llevad al día rituales de amor y amistad gratificantes
    Los rituales son hábitos que construyen y re-fuerzan una relación. Había una vez una pareja que seguía un extraño ritual de saludos cuando el marido llegaba a casa: saludaba a su perro y abrazaba a sus hijos, después, en el dormitorio, se cambiaba y miraba las noticias en la TV, iba al cuarto de baño y después de todo eso, iba a la cocina y le decía a su mujer algo así como: «¿Podríamos comer pronto para que pueda ir a la reunión de mi comité?». Todo el mundo comprende muy bien que un ritual así no está especialmente adaptado para aumentar el amor en la pareja. Había una vez una pareja que había observado la manera de saludarlos el perro cuando entraban en casa. Esta pareja decidió poner un ritual nuevo inspirándose en el ejemplo de los perros. Los perros saltan alegres con su dueño. Esta pareja decidió así saltar de alegría y abrazarse cada vez que se encontraban. Esto les divertía a ellos al igual que a los hijos. El hecho es que nuestros gestos ejercen una influencia en nuestros sentimientos. ¿Qué rituales empleáis al veros y despediros?
  11. Discutir abierta y honestamente
    Cuando una relación os dé miedo en expresar vuestro sentimiento o vuestra opinión, es que es abusiva. Las parejas felices generan entre ellos un sentimiento de seguridad, gracias al cual cada uno puede sin miedo expresar sus sentimientos, sus problemas y frustraciones. Este sentimiento de seguridad ofrece a la pareja el fundamento sobre el cual se fundan todas sus negociaciones. Sucede a todo el mundo que entra en una relación, que deben atenerse a ciertas cosas. Pero si falta a alguien la capacidad de comunicar y negociar, será fuente de lucha por el poder, estropeando la relación.
  12. Sed hábiles en materia de comunicación
    La técnica que toda pareja debería adoptar se llama «técnica escuchar-hablar «. En muchas parejas, uno quiere proponer soluciones antes, incluso, de dejar al otro que diga lo que tiene que decir. La «técnica escuchar-hablar» prevé que antes de que se sugiera una solución, cada uno ha dicho todo lo que tiene que decir del problema. Esto garantiza a cada uno la certeza de haber sido plenamente entendido. Veamos la «técnica escuchar-hablar»: una persona sostiene entre sus manos un objeto que simboliza que es su turno para hablar. Durante este tiempo nadie podrá decir nada del otro, salvo repetir o parafrasear lo que dice quién tiene la palabra. Sobre todo, no podrá interrumpir. Después, el emblema que simboliza el derecho a la palabra pasa a las manos de la otra persona, y se aplica el mismo funcionamiento. Cuando una pareja emplea esta técnica, cada uno de los cónyuges tiene la certeza de que será plenamente comprendido, sin ser interrumpido, criticado ni agredido. Sólo después de la audición mutua completa de los cónyuges, comenzarán a ver las soluciones que pueden aplicarse al problema.
  13. Acercarse física y sentimentalmente
    Al pasar cerca de tu cónyuge, que está sentado en su oficina, párate y échale las manos sobre el hombro, o dale un beso, diciéndole una palabra gentil. Las investigaciones efectuadas sobre el matrimonio revelan que en las parejas felices se aprovecha cualquier ocasión para volverse al otro(a). Se buscan los medios de acercarse física y sentimentalmente. Estar vuelto al otro significa que es nuestra prioridad primera. Otra faceta importante de la situación de la pareja en la que cada uno está vuelto al otro, es que se intente emprender juntos cosas que agraden a los dos. Paseos, tomar un café juntos después de la comida, estudiar, escuchar música juntos… son medios para estar vueltos el uno al otro.
  14. Que vuestras vidas se inspiren en proyectos comunes
    Antes de casarse, los novios deberían plantearse lo que harán juntos durante los próximos 40 años, pues, además de divertirse, ¿qué harán juntos? Como seres humanos, necesitamos alimentar proyectos, al igual que necesitamos del agua. Las parejas felices enriquecen su relación compartiendo juntos proyectos grandiosos. La meta final de estos proyectos es el compartir la misma filosofía del fin de la existencia. Esto explica que las parejas cristianas que observan los mandamientos de Dios, construyan grandes proyectos comunes para su existencia. Otros medios de integrar proyectos comunes en vuestra existencia de pareja, consiste en visitar juntos a enfermos, telefonear juntos para consolar tristezas durante los días de duelo o preparar la comida para la familia de esta mamá que acaba de dar a luz un bebé. Cuando las parejas comparten sinceramente experiencias importantes, sus vínculos afectivos son más profundos.

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