22 cuidados para acabar con las plagas

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Un jardín bien cuidado es un jardín sano y bello. Para conseguir necesario conocer los peligros que lo amenazan y, sobre todo, como combatirlos. Te contamos todo sobre las plagas que pueden hacer acto de presencia en tus plantas: pulgón, cochinilla, mosca blanca, trips, barrenadores… Reconocerlo es el primer paso para frenar su avance.

1 Si al rozar una planta aparece una nube de insectos blancos, has descubierto una de las plagas más discretas: la mosca blanca. Para luchar contra ella necesitas un buen insecticida como, Natria de Bayer, pensado para combatir, entre otros a la mosca blanca y distintos tipos de ácaros e insectos.

2 Las telarañas en los brotes terminales y el envés de las hojas delatan a la araña roja. Chupa la savia y provoca la caída prematura del follaje. Lo mejor para prevenir su aparición es humedecer la planta a menudo o aplicar aceite mineral de invierno.

3 El tamaño, color y forma del pulgón es variable. Es fácil de controlar y erradicar. Su presencia se delata por la presencia de hormigas que acuden atraídas por la melaza que segrega. Para erradicarlo pide ayuda a las voraces mariquitas o recurre al insecticida específico para pulgón de Massó.

4 Los caparazones de la cochinilla pueden ser blancos o marrones. Para combatirlas elimina las partes dañadas, coloca los ejemplares en un sitio fresco y luminoso y rocía las plantas con una solución de jabón y alcohol.

5 La mariposa africana que ataca a los geranios es muy difícil de combatir y causa grandes estragos. La señal inequívoca de su presencia es la aparición de agujeros en los tallos. Elimina las partes dañadas y aplica un insecticida específico como al antiplagas del geranio de Bade.

6 Un montón de serrín al pie de un árbol, ramas secas o zonas podridas delatan a los barrenadores. Lo mejor es prevenir su aparición con aceite de invierno, buen abono y riego. Si ya han atacado, inyecta insecticida en cada agujero.

7 Unas manchas verde pálido y hojas deformadas son los síntomas de un ataque de trips del gladiolo. Estos insectos chupadores sólo se manifiestan por sus síntomas y tienen que tratarse con un insecticida polivalente, como el de Batlle, listo para usar.

8 Las hojas de los árboles caducifolios pueden recibir la visita del gorgojo de las hojas. Es un escarabajo que va dejando orificios a su paso. Elimínalos uno a uno y si la plaga es grave, utiliza insecticida.

9 Si el rosal está mordisqueado lo más probable es que esté infestado de algún gusano blanco, como Oxythyrea funesta. Las larvas blancas de estos insectos suelen ser terrestres así que puedes incorporar al suelo un producto a base de diazinón para combatirlas.

10 Los Colémbolos son insectos de menos de 5 mm que viven en ambientes húmedos. Pueden verse al regar, saltando en la superficie del tiesto. Pueden eliminarse sumergiendo las plantas en agua.

11 Los retrasos sin causa aparente en el crecimiento de las plantas pueden tener su origen en insectos que viven bajo el suelo, principalmente gusanos. Cava el suelo y trata de retirarlos con tus propias manos o esparce un insecticida polivante de Massó.

12 Todas las Coníferas son del agrado de la procesionaria. Se localizan por los nidos en forma de bolsones que fabrican en la parte más alta de los árboles. En esa etapa es fácil acabar con ellas, eliminando dichos nidos. Después tendrás que recurrir a un insecticida específico, como insecticida biológico para el control de orugas de la procesionaria del pino, de Massó.

13 Las hormigas negras, rojas y amarillas son las especies más habituales del jardín. Su aparición suele estar relacionada con la de otras plagas, como los pulgones. Erradicarlas por completo es muy difícil. Recurre a la ayuda de un insecticida como Decis Protech, de Bayer.

14 Lo mejor para luchar contra caracoles y babosas es prevenir y evitar que lleguen a las plantas. Coloca una zona de defensa a base de serrín seco o arena alrededor de los ejemplares.

15 Los roedores se multiplican con facilidad y aparecen en cualquier época del año. Les encantan las raíces, los bulbos y los semilleros. Es preferible no usar fitosanitarios porque son muy tóxicos y pueden ser ingeridos por otros animales. Es mejor ahuyentarlos con remedios biológicos, por ejemplo, los ratones no soportan ajos, cebollas o narcisos. En el caso de los topos, recurre a ondas ultrasónicas o vibraciones.

16 La abeja serradora se delata enseguida por los agujeros en forma circular y contorno bien delimitado que hacen en las hojas. Son grandes polinizadores, así que si no te causan demasiados destrozos en el jardín, te resultará beneficioso dejarlas actuar, volando de flor en flor.

17 El escarabajo de la patata no sólo se dedica a devorar estos tubérculos sino también tomates, berenjenas y pimientos. Combatirlo no es sencillo, sobre todo porque algunas generaciones desarrollan resistencia a determinados insecticidas. Recurre a productos que incorporen pirimifos-metil o fenitrotion.

18 Algunas especies de lombrices como la Allolobophora acumulan montones de tierra en la superficie. La mejor solución es deshacer los montículos con un rastrillo vuelto hacia arriba, cuando la tierra esté seca y suelta. Además, no existe ningún producto químico para combatirlas.

19 Los escarabajos devoradores de flores (Cetonia aurata), que se alimentan de estambres, pistilo, nectarios y corolas, realizan antiestéticos agujeritos en los pétalos de las recién abiertas. Se combaten con la ayuda de insecticida polivalente, como el de Flower, listo para usar.

20 La Galeruca del olmo es un Coleóptero específico de este tipo de árbol. Se alimenta de sus hojas hasta dejar sólo los nervios. Para eliminarlo deberás pulverizar cada 15 días con un insecticida apropiado y repetir la operación en invierno, tras la caída de las hojas para prevenir su aparición.

21 Las larvas de la mosca del olivo taladran las aceitunas y las hojas de estos árboles, y allí se instalan. Combátelas con un insecticida tras la floración y repite el tratamiento como prevención en el mes de septiembre.

22 Cuando los rosales aparecen picoteados pueden estar siendo víctimas de la falsa oruga del rosal. Son pequeñas avispas que depositan sus huevos en tallos finos y que dan lugar a larvas muy voraces. Son bastante resistentes, así que combina un insecticida específico para insectos de suelo con otro polivalente.

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