Cómo colocar el radiador en el cuarto de baño

Fotografía cortesía de i-banos.com

El cuarto de baño es una de las habitaciones dónde más notamos el frío en invierno  ya que, aunque no pasemos mucho tiempo allí, la sensación de frío en la estancia se acentúa al salir de la ducha o bañarse. Por este motivo es importante escoger la ubicación adecuada para el radiador, de manera que caliente el baño de forma rápida pero sin gastar demasiada energía. A continuación os damos algunos consejos para tomar esta decisión.

Una de las decisiones más importantes a tomar es la ubicación del radiador. Normalmente se recomienda colocarlo debajo de la ventana, de manera que el aire caliente que sube del radiador se encuentra con el aire frío que entra por las rendijas de la ventana y hace que aumente su temperatura. De esta manera toda la estancia se caldeará más rápidamente, evitando que quede media estancia caliente y la otra fría, suponiendo además el uso de menos energía. Esta forma de colocar el radiador es especialmente importante si se trata de una ventana grande y baja.

Tenemos varias opciones disponibles para calentar el cuarto de baño, desde radiadores normales y calefactores hasta los llamados radiadores toalleros. Los radiadores toalleros nos permiten mantener un ambiente más o menos cálido, además de no consumir mucha energía. Otra de las ventajas es que las toallas se secan más rápidamente, evitando que la humedad cause mal olor. La desventaja es que no tenemos tantas posibilidades a la hora de colocarlo, ya que debemos aprovechar una pared que tengamos libre.

Respecto a los calefactores, son ideales si sólo queremos calentar la estancia de forma rápida durante un rato, por ejemplo mientras nos damos una ducha. La desventaja es que, una vez apagado, el calor se va rápidamente.

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