Cómo desarrollar el sentido del humor de tu hijo

Enséñale a reír. Además de divertiros juntos y reforzar vuestro vínculo, tu peque será más sociable y tendrá una mayor autoestima.

mama niño risa

Como padres, hay pocas cosas que nos satisfagan más que ver a nuestros pequeños felices; escucharlos reír es un placer y también un privilegio, y no sólo para nosotros, sino también para ellos: “Un niño que desarrolla un buen sentido del humor tendrá más éxito en la vida.Esta habilidad está relacionada con el desarrollo de la inteligencia, la creatividad, la extroversión y también con una mayor capacidad para hacer frente al estrés y el dolor físico”, nos cuenta desde su casa de Florida Louis Franzini, profesor emérito de Psicología de la State University que durante años se ha dedicado a estudiar el sentido del humor en niños. “A largo plazo, es la característica de la personalidad que más valoramos en nuestros amigos y parejas”, añade.

¿INNATO O APRENDIDO?

“Muchos padres piensan erróneamente que sus hijos nacen con un gran o con un pobre sentido del humor, cuando en realidad se trata de una habilidad totalmente aprendida”, asegura Franzini.

Con lo que sí nace el bebé es con la capacidad creativa para apreciar más fácilmente las cosas divertidas y para llevarlas a cabo: esto es algo que depende de su temperamento, uno de los componentes de su personalidad.

Pero cuidado, esto no significa que el niño con un temperamento más serio no pueda llegar a desarrollar un sanísimo sentido del humor (muchas veces, este tipo de personalidades se decantan por la faceta más irónica).

Lo único que ocurre es que deberéis fomentarlo desde los primeros meses de vidapara, como dice Franzini, aumentar las probabilidades de que poco a poco el niño vaya descubriendo y apreciando la gracia en muchas de las pequeñas cosas que le rodean.

Los avances en la neurociencia han probado la plasticidad del cerebro y su habilidad para evolucionar en los primeros años de vida. Pues bien, se sabe que los lóbulos frontales encargados de gobernar la personalidad del niño siguen moldeándose hasta la adolescencia, y no hay mejor manera para ayudarle a sacar el cómico que lleva dentro que predicar con el ejemplo (para los niños, una de las maneras más efectivas de aprender es por imitación).

“A veces los padres tardan en reconocer la importancia de potenciar esta habilidad en sus hijos porque los valores más tradicionales de la sociedad tienden a interpretar que una persona optimista y divertida no puede ser al mismo tiempo trabajadora y productiva.

Sin embargo, está comprobado que una atmósfera de trabajo distendida reduce el absentismo laboral y seguramente aumenta los beneficios de las empresas”, explica Louis Franzini.

Fuente: crecerfeliz.es

 

 

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