Cómo preparar a nuestra mascota para la llegada de un bebé

Como presentar un bebé a un perro

La llegada de un bebé en el hogar supone una revolución, implica grandes cambios para todos los miembros de la familia, incluidas las mascotas. En España hay veinte millones de mascotas censadas.

Según los expertos de la tienda online www. nutritienda.com, que tiene una línea especial para mascotas, los niños que conviven con gatos y perros sufren menos otitis (un 50 % menos), menos síntomas o infecciones del tracto respiratorio (un 30 % menos) y desarrollan menos alergias. En cuanto a los beneficios psicológicos y sociales que las mascotas aportan a los niños se encuentran también una mejor socialización, mayor empatía e inteligencia emocional, compasión o adquisición temprana de responsabilidades, entre otros.

En definitiva, la crianza junto a una mascota educa a los pequeños en los procesos vitales, en la amistad y la solidaridad. Pero para que todos estos beneficios se aprovechen al máximo, hay que educar a la mascota adecuadamente y prepararla para la llegada del bebé. Nutritienda.com recomienda seguir una serie de pasos desde que se conoce la noticia hasta que se hace la presentación formal de los que serán, sin duda, sus grandes amigos.

  • Crear un buen nido

El nacimiento de un bebé conlleva una serie de cambios drásticos en la idiosincrasia de los hogares: cambian los horarios, la alimentación, las pautas de higiene o la seguridad de los espacios, y todas esas variaciones afectarán también a las mascotas. Al igual que los padres pasan el tiempo de la gestación preparando todo para el gran momento, las mascotas también necesitarán un tiempo previo de adaptación; por ya se incorporen las nuevas rutinas de horarios o se delimiten las zonas en las que el animal pueda o no pueda estar. También, sería recomendable empezar poniendo grabaciones del llanto de un bebé de vez en cuando mientras se estimula positivamente a la mascota, con el fin de que se acostumbre al sonido y no le suponga un estímulo aversivo. Lo ideal es ir aumentado poco a poco la intensidad del volumen para que el proceso de adaptación sea más llevadero.

  • Los buenos olores

El olfato de los seres humanos está infradesarrollado en comparación con el de un gato o un perro. Los productos de higiene de bebés tienen olores característicos que también supondrán un cambio en la vida del animal. Por eso, conviene acostumbrar a la mascota a los nuevos olores utilizando algunos productos que se usarán más adelante; eso ayudará a que el animal se adapte a diferentes aromas.

  • El ajuar del bebé

Cuanto antes compremos la cuna, el cambiador o el carrito del bebé más sencillo será para la mascota adaptarse a esos artilugios y aprender a respetarlos. Hay que dejar que la mascota los huela, los conozca y los integre dentro de los objetos que forman parte de su hogar.

  • La llegada

Cuando llegue el momento de la presentación, es importante que mantengas una actitud tranquila y segura. El animal debe poder oler al pequeño de una forma controlada. Demasiado entusiasmo puede hacer que tanto la mascota como bebé acaben asustándose, por eso, el papel de los padres como guías relajados es esencial. Si al principio el animal se emociona demasiado, se puede evitar que se abalance sobre el bebé dejando que primero olisquee su ropa usada o sus objetos para hacer el acercamiento más paulatino. Lo que sí es importante para que el animal se sienta integrado y no adquiera conductas de celos es que se le permita en todo momento ser parte de la vida del niño, aunque al inicio sea como espectador.

Por su parte, desde Royal Canin, especialistas en alimentación para perros y gatos, explican que dejar a la mascota con un familiar hasta que el bebé crezca o dárselo definitivamente a otra persona no es buena idea. “Debemos permitir que la mascota conozca la habitación del bebé y los nuevos elementos decorativos antes de que llegue el niño. Una vez que esté en casa debemos dejar que el perro o el gato huelan al pequeño. Por otro lado, cuando el niño esté en presencia del animal también debemos hacerle caso para que se dé cuenta de que la presencia del bebé en la casa es buena para él y que no ha provocado que ya no se le preste atención”, advierten.

Objetos prohibidos

Los juguetes de los bebés y de las mascotas no son tan diferentes. Por ello es importante que el perro o el gato conozcan desde el principio cuáles no les pertenecen.

Cuida la higiene

No permitas que tu mascota mastique los juguetes que están en la cuna del bebé. Compra algunos para el pequeño durante los meses previos y enseña a tu perro o gato a que no debe jugar con ellos.

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