Cómo prevenir un infarto de miocardio

Infarto de miocardio

Quizá las señales sean poco claras, pero si el “mal cuerpo” que notas no es habitual y hay factores de riesgo, llama a tu médico.

El infarto de miocardio se produce cuando hay un bloqueo en el flujo de sangre al corazón. Esa interrupción del flujo sanguíneo –que provoca la muerte de las células dañadas– puede ser pequeña o muy grande, y en uno y otro caso los síntomas y las secuelas pueden variar. Pero, ante la duda, conviene consultarlo con el médico porque se calcula que la mitad de las veces las personas que lo sufren no saben detectarlo y lo confunden con alteraciones menos serias.

Síntomas típicos

Dolor repentino, inesperado, en el pecho. Se nota de manera intensa, como si algo presionara o aplastara fuertemente el tórax, siendo habitualmente una sensación que va y viene.

Se extiende al brazo, al hombro, a la mandíbula, a la garganta o a la espalda en muchos casos. Eso es debido a que en esos momentos se estimula el nervio vago, que inerva esas zonas.

Las náuseas, el mareo y la sudoración suelen acompañar a los síntomas descritos anteriormente, junto con la dificulta para respirar. La sudoración es debida a que, con la falta de riego al corazón, se modifica la temperatura corporal y el organismo, en un intento de recuperarla, lo compensa sudando. Algunas personas se sienten también confusas y pierden la orientación no teniendo claro dónde están o con quién.

Signos atípicos

Acidez estomacal, disconfort digestivo y dolor (no tan agudo) en una zona reducida del pecho o en la parte alta del estómago. El mareo y la sudoración también pueden aparecer. Y, en algunos casos, una sensación súbita de debilidad, con sensación de desmayo inminente.

Aunque no sea fácil relacionarlas con un infarto, la suma de esas molestias es lo que puede ayudar a saber qué está pasando. Darles la importancia que merecen es primordial para evitar un problema cardiaco mayor.

Según la Sociedad Española de Cardiología, durante los meses anteriores se ha reducido un 40% la admisión en hospitales por ataques cardiacos debido al miedo a infectarse por coronavirus. Pero los cardiólogos sospechan que, a partir de ahora, se volverán a ver más casos graves. Y no solo por el estrés vivido, sino porque algunos han pasado un primer “infarto leve” en casa. Conviene, pues, estar atento a las señales del cuerpo.

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