Consejos para adiestrar un perro de caza

Como enseñar a un perro a cazar

Normalmente a la hora de criar, nos fijamos en ciertos caracteres en los perros que queremos preservar, o inclusive potenciar. Todo criador que se precie, que críe cualquier raza de caza, tiene como máxima ambición lograr ese perro que muestre de forma innata, cobre de forma innata, patronee de forma innata, busque, encuentre, tenga mentalidad, tesón…todo ello de forma innata o de forma instintiva, como se suele llamar, pero ¿es posible esto? Sí y no.

TEORÍA DE LOS INSTINTOS ON-OFF

Es mi teoría, por supuesto, que quiero compartir con vosotros a través de algunos ejemplos y de esta forma lo comprenderéis mejor y podréis compartirla o no estar de acuerdo con ella, como he dicho en otras ocasiones, no soy científico y si un estudioso de la conducta canina y me gusta liarla de vez en cuando y explicar a mis alumnos en la Escuela de Caza de la Federación todas estas cosas que les harán comprender mejor todos esos tecnicismos que muchas veces tienen que estudiar y comprender para formarse y poder llamarse en un futuro adiestradores. Para mí un perro nace con un gran «cuadro eléctrico» en su cabeza. A ver es algo ficticio, es un ejemplo para que entendáis lo que quiero decir, insisto. En ese cuadro eléctrico hay una serie de interruptores con una posición on y otra posición off. Esos interruptores los vamos a llamar Instintos.

Esos instintos vienen todos, absolutamente todos en la posición off, es decir, el interruptor llamado muestra viene apagado, sí amigos, hacerme caso, viene apagado, y para que la muestra de nariz se produzca es necesario que el interruptor de ese instinto pase a posición on. ¿Qué es necesario para que eso ocurra? El accionado de interruptores es la experiencia, y debemos de tener mucho cuidado, ya que las experiencias, las vivencias del perro por sí mismo o las que nosotros condicionamos produciendo una asociación, pueden ser positivas o negativas, y en función de si son de una u otra forma, ese interruptor llamado instinto se pondrá en posición on, si la experiencia es positiva, o se mantendrá en posición off si la experiencia es negativa. ¿A qué se debe todo esto? A que la inteligencia del perro es asociativa, por lo tanto para que se produzca una asociación es necesaria una experiencia. Los animales tienen todos miedo al fuego, es instintivo ¿habéis escuchado esa afirmación alguna vez? Supongo que sí, bien yo os digo que no es verdad y recurro a mi teoría del cuadro eléctrico. Hacer la prueba y coger un cachorro de dos meses que nunca haya tenido contacto con el fuego y mientras jugáis con él le ponéis una cerilla encendida en el suelo. Apuesto un café a que se acercará, cauteloso o no, depende de su naturaleza cauta o descarada y hasta que no sienta el calor o se queme, no rehusará la cerilla. Esa experiencia ha accionado el interruptor «miedo al fuego», ¿por qué? Porque ha sido negativa, se ha quemado o sentido excesivo calor y su cerebro ha enviado alarmas, insisto dependiendo de si es más o menos cauteloso.

QUÉ ES LA CAUTELA

La cautela es una característica unida a las sensibilidades, es la madre de la muestra, pero también lo es del miedo a los tiros. Van a ser las sensibilidades que posea ese ejemplar concreto las que van a lograr que ese ejemplar con una experiencia tenga miedo a los tiros y otro ejemplar con otra sensibilidad más baja y esa misma experiencia no demuestre miedo. Con la muestra va a ocurrir lo mismo, pero insisto, no es algo con lo que se nazca y ya está, no, hay que subir el interruptor del instinto de muestra para que muestre a través de las experiencias. Si un perro jamás ha olido, ni visto una codorniz, no la va a mostrar, no sabe lo que es. Si ese perro trae de fábrica una cautela alta, sensibilidades visuales, auditivas y olfativas altas, al percibir el olor y aproximarse a la codorniz lo hará con más cuidado y, con una sola experiencia, lo más normal es que muestre. Otro ejemplar con menos cautela necesitará dos, tres o más experiencias positivas antes de que el interruptor del on se active. Pero si esas experiencias son negativas, el interruptor de la muestra permanecerá abajo.

¿SE PUEDE MODIFICAR?

Vamos a recurrir a otro ejemplo práctico. Si sacamos un trozo grande de corcho en un día de viento, es muy probable que se nos parta. Exactamente lo mismo le va a ocurrir a un cachorro con sensibilidades altas, cauteloso si lo sacamos a cazar sin más, sin prevenir, ni preparar nada de nada, tenemos muchas probabilidades de que se nos parta. Bien, si ese trozo de corcho lo reforzamos con unos listones de madera formando una x por delante y por detrás, las probabilidades de que el viento nos lo parta, van a ser menores. Eso mismo le ocurrirá a nuestro cachorro si al corcho de sus sensibilidades lo reforzamos con la madera de las motivaciones.

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