Consejos para iluminar un salón correctamente

Iluminación del salón

La luz es la materia que nos permite acentuar y transformar el espacio a través de una cuidadosa integración con la arquitectura. Esta definición de la diseñadora de iluminación Birgit Walter, pone el acento en la importancia decisiva de una correcta iluminación de los espacios habitables. El salón, donde pasan cosas continuamente, es el mejor ejemplo.

ESCOGER LA ILUMINACIÓN ADECUADA

El salón es el espacio de la casa destinado a relacionarse y realizar todo tipo de actividades, por lo que necesita una iluminación acorde a cada una de ellas. Esta luz debe ser cómoda, flexible y regulable de intensidad para compensar, durante la mitad del día, la ausencia de la luz del sol. Cada función precisa de un tipo de luminaria específico y la combinación de todas ellas crea un espacio bien iluminado.

Los audiovisuales. El televisor suele ser el centro de atención del salón. Hay que compensar la intensidad de la pantalla con una lámpara de luz suave cerca o detrás de la tele, con lo que se reduce la presión en los ojos por el cambio de intensidad.

Zona de lectura: Una lámpara de lectura adecuada es aquella que proporciona un haz de luz concentrado en un área limitada con la posibilidad de regular su altura.

Zona para relajarse y relacionarse: cuando se está en el salón se busca un espacio distendido Por esa razón, un truco de decoración sería optar por lámparas de luz difusora o de luz directa según se quiera conformar el ambiente en casa. La combinación de ambas es la clave de un buen diseño de iluminación.

VER LAS ZONAS DEL SALÓN

La luz sirve para iluminar el salón durante las horas nocturnas, cuando se practican actividades de ocio y también como iluminación decorativa para destacar los objetos. Pero existen más espacios que necesitan una forma especial de iluminación.

Zonas de almacenaje. El salón tiene una parte destinada al almacenaje de libros, vajilla o cuadros y otros objetos decorativos. La forma de iluminarlos puede ser tanto funcional para destacar las cosas que se quiere tener a mano, como decorativa para destacarlos del resto de la estancia.

Zona de comedor. Es habitual encontrar la zona del comedor anexa o dentro del propio salón. Esto hace que a la hora de configurar la distribución de las fuentes de luz de la estancia no caiga en el olvido la hora de comer. Lo básico a tener en cuenta es que la mesa debe ser el centro de atención dejando en un segundo plano el almacenaje para la vajilla y el servicio, de modo que la iluminación ideal es mejor si se encuentra a una distancia de 70 a 75 cm de la mesa. Una lámpara encima de la mesa hará que las veladas se alarguen más que nunca porque todos se sentirán cómodos en el sofá.

PUNTOS DE LUZ

La iluminación puntual o directa se utiliza para resaltar un área respecto al resto. Este tipo de luces se utiliza como complemento de la iluminación general o ambiental. Las luminarias de pie son ideales para alumbrar rincones determinados y se pueden utilizar como luz de lectura, pues ofrecen un punto de luz en espacios concretos. A la hora de escoger entre las múltiples versiones que existen hay que plantearse las necesidades concretas del espacio en el que se va a colocar: su altura, la intensidad de la luz, si es necesario un modelo articulado o si se ha de incluir un regulador o dimmer.

Otra opción son las lámparas de sobremesa, que iluminan su perímetro, por lo que permiten convertir un punto en foco de atención. Hay que escoger el lugar adecuado para colocarlas, ya que no deben generar sombras molestas, ni provocar deslumbramientos o cansancio ocular. Este tipo de luminarias ofrecen el mismo tipo de luz puntual que las de pie pero al ser de tamaño más reducido son adecuadas para espacios pequeños o para aquellas zonas en las que no se quiere ocupar un lugar en el suelo. Los equipos de sobremesa también funcionan como luces de referencia, para crear ambientes. La combinación adecuada de luces difusas y puntuales es la clave para iluminar correctamente el salón.

LUZ CENITAL, DESDE EL TECHO

Una de las opciones más utilizadas en el salón es la luz cenital, que se emite desde el techo y permite crear luminosidad general. Para lograr una iluminación ambiental las luces empotradas son una herramienta técnica muy útil. En esta categoría se puede optar por luces tipo ojo de buey o por modelos que incorporan diferentes focos, lo que permite dirigir el haz de iluminación hacia el punto deseado. Si los focos se colocan más juntos se consigue una iluminación puntual, de gran utilidad para llamar la atención sobre la mesa o sobre algún elemento de decoración concreto.

La luz cenital también se puede generar con luminarias de suspensión, una opción más decorativa y vistosa que embellece estéticamente el salón. Si se quiere fijar la atención sobre el comedor, este tipo de lámparas resultan idóneas para iluminar la mesa, sobre la que se pueden ubicar diversas piezas, una sola de forma alargada o un modelo completamente decorativo que llame la atención sobre este mueble. A la hora de escoger una lámpara concreta hay que tener en cuenta si la mesa es de cristal, para evitar antiestéticos reflejos, y la utilidad de los diseños con altura regulable, que permiten subir o bajar la luminaria dependiendo de las necesidades concretas de cada momento.

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