Consejos para la lactancia materna

Posturas para dar de amamantar

En la era de los superalimentos, este no puede quedar fuera, ya que garantiza una serie de privilegios tanto para los niños, las madres y, por increíble que parezca, a la sociedad.

¿Qué estarías dispuesta a hacer para regalarle a tu hijo salud emocional y física, inteligencia, prevenir que en un futuro desarrolle enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad o cáncer, así como brindarle la oportunidad de desarrollar su autoestima, sentirse amado y seguro de sí mismo? Estamos completamente seguros de que tu respuesta sería que podrías hacer lo que fuera. Aunque en realidad no es necesario hacer nada casi extraordinario, basta con que te decidas a amamantar a tu bebé para que lo dotes de todos esos beneficios y aparte, tú también puedas prevenir algunos padecimientos y recuperes el peso después del embarazo.

EL MEJOR MOMENTO PARA LA PRODUCCIÓN DE LECHE

Es importante mencionar que el momento en que alimentas a tu hijo debe ser un tiempo y espacio dedicado a usted, incluso si has vuelto al trabajo y debes sacarte la leche para almacenarla. En este sentido, los expertos recomiendan que siempre busques un lugar que te resulte cómodo y acogedor, donde ambos estén relajados. Puedes ambientar con música clásica y aromaterapia, ya que se ha comprobado que estas condiciones suman para que la producción de leche sea más y de mejor calidad. Si estás en un sitio lejos de tu bebé, procura tener una foto de él cerca y si se puede una grabación de su llanto y de su voz, pues también son grandes estimulantes. “Cuando la mamá trabaja, debe procurar liberar sus senos de leche y no dejar que se congestionen, ya que además del dolor y de la incomodidad que esto causa, es un factor que puede limitar la producción debido a que el cuerpo busca un mecanismo de compensación justamente evitando que se genere más de este líquido”. La lactancia es mucho más que un alimento, es una oportunidad de vida, de salud emocional y física. Estos elementos conforman una poderosa invitación para que le ofrezcas a tu bebé y a ti misma, el regalo más valioso que puedan darse y que hará más entrañable tu experiencia de ser mamá.

5 RAZONES POR LAS QUE QUERAS HACERLO

  • Amamantar a tu bebé desde los primeros horas de nacido te ayudará o perder todos los kilos que ganaste, e incluso un poco más.
  • Diversos estudios científicos, entre ellos uno de la Universidad de Montreal, Canadá, demuestra que los niños sufren menos infecciones; además, se previene en un 40% el riesgo de desarrollar obesidad, diabetes tipo 1 y 2, así como alergias, hipertensión arterial y cáncer de sangre, entre otros padecimientos.
  • Las mamás que alimentan a sus bebés por más de un año disminuyen notablemente el riesgo de cáncer de mama y de ovario, gracias a que tienen un bajo nivel de estrógeno, adoptan un estilo de vida más sano y el sistema inmunológico se refuerzo.
  • ¡Son más inteligentes! Otras investigaciones comparativas refieren que los chicos que han recibido leche materna paseen un coeficiente intelectual más elevado que quienes no tuvieron esta oportunidad.
  • Es la manera más práctica y económica de criar a tu hijo: puedes ir o todos lados sin preocuparte de biberones ni de preparaciones y es completamente gratis.

LA TÉCNICA CORRECTA

Los pediatras recomiendan los siguientes pasos para estar seguros de que el momento de lactar se convierta en una oportunidad de comunión. ¡Prepárate!

  • Siéntate cómodamente con la espalda apoyada en el respaldo, alargo tu columna para darle firmeza. Coloco uno almohada alta sobre tus piernas para que tu befé alcance fácilmente tu pecho. Apoyo su cabeza sobre el ángulo de tu codo y sostén tu pecho con los dedos como si formaras una “C”.
  • Toma con los dedos pulgar e índice lo areola, acércala al bebé; cuando sienta tu pezón, abrirá su boca y entonces, deberás introducir el pecho de tal manera que sus labios cubran completamente lo areola. Esto hará que con su lengua dé masaje o los senos lactíferos que se ubican debajo de lo areola y que extraigo lo leche sin provocarte dolor.
  • Verifica que el acomodo entre ambos cumpla con estos lineamientos: el abdomen de ambos quedan juntos, mientras que su oído, hombro y cadera forman una sola línea; sus labios deben estar abiertos cubriendo lo areola y su nariz toca tu seno. Prueba pasando tu dedo entre su nariz y tu pecho, si cabe sin problema quiere decir que está comprimiéndolo y no masajeando, así que busca acomodarlo. Aplica los mismos pasos si decides amamantar recostada.
  • Amamantar nunca debe ser doloroso y estresante para ti y tu hijo. Si llora y se pone inquieto, vuelve a empezar desde cero y mantente con una actitud tranquila, trata de hablarle mientras todo se soluciona y podrás disfrutar de su momento junto.

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