Consejos para poner suelo vinílico

Colocar suelo vinílico

Son suelos flexibles, pero duraderos, resistentes y decorativos, y, al mismo tiempo, económicos y fáciles de instalar. ¿Qué más necesitas para cambiar tu suelo y poner a punto tu casa para la nueva temporada?

Antes, prepara el suelo

  • El suelo debe estar plano, limpio, seco y sin polvo.
  • Repara grietas, agujeros u otros desperfectos, es indispensable reparar antes de colocar el suelo vinílico. Si no se nivela, incluso la más mínima imperfección en el subsuelo, se hará visible cuando lo coloques.
  • Comprueba la dureza y resistencia de la superficie antes de empezar a trabajar, utilizando un objeto duro y afilado. Raya horizontal y verticalmente una superficie de unos 100 cm2. Si la capa superficial no se rompe, entonces, la dureza es suficiente.
  • Comprueba si la superficie es porosa o no.
  • Revisa si el suelo tiene juntas de expansión y si hay necesidad de cubrirlas.

Las características básicas

VARIEDAD: Hay una oferta variada y de calidad en revestimientos de vinilo para el suelo. Son muy recomendables para estancias húmedas. Se presentan en 2, 3 y 4 m de ancho y tiene diferentes espesores, que van desde los 0,7 hasta los 4,5 mm, para facilitar las maniobras durante su instalación, en función del espacio. Cuanto más espesor, mayor comodidad en la pisada y mejor aislamiento acústico.

COMPOSICIÓN: Son muy flexibles porque contienen policloruro de vinilo. Son confortables, por la superposición de varias capas. La capa inferior es de vinilo o fibras minerales. La siguiente es de fibra de vidrio y sirve para estabilizar, impidiendo que se arrugue o levante. Después lleva una capa de vinilo en relieve, sobre la que se imprime el dibujo. Y, por último, otra lámina de vinilo transparente para proteger el dibujo. Los modelos de mayor calidad tienen en el revés una capa de aislante de espuma alveolada.

MANTENIMIENTO: En cuanto a su limpieza, es muy sencilla y esta es una de sus ventajas. Basta una simple mopa humedecida en un detergente neutro para tener el suelo en perfecto estado como el primer día. Si lo prefieres, puedes recurrir a un producto de limpieza específico, siempre que no lleve disolvente en su composición, pues desgastaría rápidamente la capa de tratamiento. También puedes limpiarlo con vapor, teniendo cuidado de evitar una aplicación prolongada sobre una misma loseta o sobre posibles untas abiertas.

El linóleo ha vuelto

Parecía que se había quedado en el pasado, pero se trata de un pavimento ligero que se ha perfeccionado mucho a lo largo de los años. Actualmente, está presente en colegios, bibliotecas, centros públicos… y sus prestaciones han llevado a que, poco a poco, se vaya colando en nuestros hogares. Sobre todo porque es extremadamente resistente al desgaste, debido a que por su composición, forma de fabricación, la capa con el acabado más ancha, por lo que es difícil que el uso desaparezca con el uso. Es higiénico y fácil de limpiar, bacteriostático, sólido y estable a la luz, no inflamable, apto para calefacción en suelos radiantes y resistente a grasa, aceite, asfalto y brea.

¿Habitaciones pequeñas? ¡Elige el buen rollo!

El suelo vinílico suele presentarse en lamas y losetas autoadhesivas, que se pueden colocar sobre cualquier tipo de superficie no porosa, siempre y cuando esté limpia, seca y nivelada. Si la superficie tiene desperfectos y no está a nivel, se deberá de aplicar una pasta autonivelante. No se recomienda instalar suelo vinílico sobre moqueta o revestimiento textil. Si se va a aplicar sobre una superficie porosa como el mármol o suelos de pasta roja, habrá que aplicar una imprimación antes de poner el nuevo suelo. Si, además, quieres revestir el suelo de habitaciones pequeñas, de menos de 20 m2, por ejemplo, puedes intentar instalar el suelo de una sola pieza, puesto que hay rollos de suelos vinílico a de hasta 4 metros de ancho por el largo que quieras. Desenrolla el vinilo con un margen de 5 a 10 cm en el rodapié, corta en recto en los ángulos de las esquinas y rincones para que se adapte y mantenlo así durante unas 24 horas para que se aclimate. Al día siguiente, estira el revestimiento hacia las paredes para comprobar que todo reposa perfectamente. Lo hay en formato autoadhesivo por lo que pegarlo es muy fácil, o puedes encolarlo o usar cinta adhesiva de doble cara.

Encolar el suelo con adhesivo

La mayoría de los suelos actuales vienen con autoadhesivo o en losetas o lamas con sistema clic, pero también puedes encolarlo tú. Para hacerlo, o si hay alguna zona despegada, deberás retirar la mitad del suelo cubierto y aplicar sobre la base un adhesivo de emulsión acrílica. Superpón el revestimiento de nuevo y frótalo bien contra la base. Procede de igual manera con la otra mitad restante. En caso de ser varias tiras, fija la primera y marca el borde en el suelo. Realiza la misma operación en serie, aplicando el pegamiento correspondiente antes de cada tira. De esta manera, se irán colocando así una tras otra. Para terminar, corta el perímetro con exactitud, retirando el sobrante.

¿Conoces el sistema clic?

Los suelos vinílicos también se presentan en formato clic, como la gama Adore, de Gabarró. Llevan una subcapa incorporada, la manta silencio IXPE, que aporta un plus de comodidad al caminar sobre ellos y que, además, reduce 20 decibelios el ruido. Su colocación es rápida, limpia y sencilla y acorta los tiempos de instalación, determinantes a la hora de realizar una obra o de reformar espacios comerciales y del sector hostelero. A pesar de que estos suelos tienen una larga vida, si una o varias lamas deben ser sustituidas pueden cambiarse sin ninguna dificultad al ser flotantes. Su mantenimiento también es muy sencillo: basta con limpiarlos una vez por semana con un paño o bayeta humedecida o con una fregona con agua templada jabonosa y dejar secar. Además, se fabrican con un material totalmente reciclable y libre de emisiones de sustancias volátiles, por lo que también es respetuoso con el medio ambiente.

Tipos de perfiles para usos diversos

Los expertos nos recuerdan los tipos de perfiles y rodapiés que tenemos que contemplar poner en la pared, cuando acabemos la instalación del suelo vinílico.

  • Rodapié: este perfil sirve para tapar la junta de dilatación perimetral que existe entre el suelo y la pared.
  • Perfil de desnivel: se coloca cuando es necesario salvar diferencia de alturas entre dos suelos de dos habitaciones distintas.
  • Perfil de transición: junta de dilatación que une diferentes tramos de suelo al mismo nivel entre dos habitaciones.

Alfombra de vinilo

Y si solo quieres recurrir al vinilo en una zona pequeña, como el baño, un pasillo o la cocina, no dudes en contemplar una alfombra vinílica que te dará todas las prestaciones del material (resistencias, fácil mantenimiento y precio), pero que podrás poner y quitar las veces que quieras. Las hay que traen cinta de un pegamento ligero de doble cara, pero simplemente con el peso y las pisadas frecuentes se adaptará y fijará al suelo sin ninguna dificultad. También, si quieres, puedes añadir una malla antideslizante debajo, pero por lo general no es necesario. Puedes encontrar alfombras de vinilo en un montón de tiendas del sector.

Lo más sencillo: lamas con autoadhesivo

El suelo vinílico es una forma muy económica de imitar a la madera, el azulejo o el mármol. Incluso hay suelo que imita el césped para poner en exteriores o terrazas cubiertas. Esta modalidad suele venir con autoadhesivo, la forma más fácil de instalarlas. Se presentan en lamas o losetas, y se pueden colocar en cualquier superficie sólida y plana y vienen 28 planchas, para un ambiente cálido y tranquilo, antiestático, higiénico y antideslizante. Para tener una impresión general uniforme del suelo, es conveniente colocar planchas combinadas de diferentes paquetes.

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