Consejos para protegerte del sol

Como evitar la radiación solar

Seguro ya sabes los daños que los rayos UV y UVA le hacen a tu cuerpo, ahora entérate de cómo protegerte del sol.

Para empezar es importante mencionar que el cáncer de piel es uno de los más comunes, por lo que hay que cuidarnos desde que somos pequeños. De acuerdo con los especialistas en dermatología, debemos protegerla desde la infancia ya que el daño que produce la radiación ultravioleta genera cambios tanto químicos como biológicos. Algunas veces son agudos, como el enrojecimiento, descamación, bronceado o formación de ampollas; pero también hay cambios crónicos como son el envejecimiento cutáneo y el cáncer de piel. El daño que produce la radiación es acumulativo. Y, por si fuera poco, “en distintos estudios se ha demostrado que las quemaduras solares antes de los 18 años de edad incrementan el riesgo de padecer cáncer de tipo melanoma, que es el más agresivo”.

Cuidado con los UVA

Los rayos ultravioleta de longitud de onda larga (UVA), penetran más profundamente en la piel y son menos filtrados por la capa de ozono. ¨Pueden causar daño cutáneo importante aún sin presencia de enrojecimiento¨.

Qué protector usar

Los dermatólogos recomienda aplicar un bloqueador solar de factor de protección 50 “y el vehículo puede ser de acuerdo con el tipo de piel de cada quien. Hay desde aerosoles, geles, emulsiones, cremas, pastas, etc. Y para los niños muy pequeños se usan pantallas para que no tengan reacción alérgica”. Lo regular es que los dermatólogos prescriban sustancias con base acuosa en pacientes con piel grasa o con tendencia acnéica. Las emulsiones y cremas son más nutritivas y evitan la pérdida transepidérmica de líquidos en personas con piel madura o niños. Espumas para gente que sufre de calvicie para proteger el cuero cabelludo, que es un sitio frecuente de cáncer en pacientes con poco pelo.

El uso de filtros solares enzimáticos repara el ADN dañado y se recomiendan a personas con antecedentes de lesiones precancerosas o cáncer de piel. No hay un filtro solar universal, hay que individualizar la elección de la presentación para cubrir las necesidades que cada individuo”.

Las consecuencias

Exponerse al sol sin protección puede desencadenar desde enfermedades inflamatorias, como la pitiriasis alba, conocida como jiotes (manchas blancas en la piel). Trastornos del pigmento como melasma, (llamado también paño), esas manchas que por lo regular ocurren en el embarazo. Hasta enfermedades más graves como sensibilidad al sol, que se denominan fotodermatosis, envejecimiento cutáneo y cáncer de piel (melanoma).

Desde el estómago

Existen varios alimentos que aportan antioxidantes y ayudan a protegernos del sol, como los que contienen vitamina C y E, los carotenoides y los polifenoles que se encuentran en las uvas rojas, manzana, granada, moras, apio, leguminosas, cítricos, cacao, té verde y vino tinto, entre otros.  “Hay estudios con resveratrol y curcumina, pero no hay evidencia que puedan demostrar que disminuyen la incidencia de cáncer o que tienen un efecto protector”.

SPF, UVA, UVB, UVC… ¿qué significan?

Afrontémoslo, el etiquetado de protección solar a veces puede resultar confuso, así que lo desglosamos aquí para que te vuelvas especialista en el tema.

  • SPF: Acrónimo de factor de protección solar. Es una medida científica de cuánto menor es el riesgo de daños en la piel en relación a la cantidad de tiempo que tarda los rayos UVB en pasar a través de un filtro solar y causar quemaduras, en comparación con el tiempo que tarda respecto a cuando no hay protector solar aplicado. El factor es el resultado numérico que se produce cuando la dosis de radiación es necesaria para causar enrojecimiento de la dermis (eritema) con protector solar, dividida por la dosis necesaria sin filtro solar. En cuestión de los productos, puedes optar por uno que tenga 50 FPS, con eso es suficiente para cuidarte de manera correcta.
  • UVA: De acuerdo con datos de la Skin Cancer Foundation, los rayos ultravioleta A de ondas largas son los culpables del envejecimiento y las arrugas, así como de causar cáncer.
  • UVC: Los de radiación ultravioleta de onda corta C no nos llegan ya que están completamente filtrados por la atmósfera de la Tierra: estos son los tipos de radiación UV más perjudiciales y dañinos de todos.
  • UVB: Los ultravioleta B de onda corta son la principal causa de enrojecimiento de la piel y quemaduras solares, dañan las capas epidérmicas más superficiales y son capaces de provocar cáncer.

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