Consejos para resistirse al dulce

comer dulces

Tener siempre apetencia por el dulce no es normal. Pero quizá lo estamos convirtiendo en normalidad porque le pasa a casi todo el mundo. Puede ser que ocurra más en estos momentos porque comer algo dulce nos aporta una sensación de seguridad inmediata, aunque esta se acaba cuando nos lo hemos terminado. Pero existe otra causa, de tipo fisiológico, que no podemos olvidar si queremos vencer ese picoteo tan inadecuado. Y esa causa tiene que ver con el estrés agudo y permanente que vivimos y también con la falta de ciertos micronutrientes.

EL MOTIVO: LOS NERVIOS NOS ‘ROBAN’ NUTRIENTES

Está más que demostrado científicamente: un estrés mantenido en el tiempo (aunque aparentemente no sea muy intenso y no nos descoloque de inmediato) acaba con las reservas de unos minerales fundamentales para que todo esté en equilibrio porque intervienen en cómo metabolizamos la glucosa o en cuánta insulina producimos. Entre los minerales que más “se gastan” cuando estamos nerviosos y que tienen relación con una apetencia excesiva –y a veces difícilmente controlable– por los productos dulces están los siguientes:

  • El zinc de la carne de cerdo o pollo y pavo, el pescado y el marisco, los cereales integrales como el arroz o el maíz, los frutos secos como almendras y avellanas, y las semillas como las de calabaza y sésamo. No se trata de que los tomes todos a diario, sino de que te acuerdes de incluir al menos dos o tres de ellos en tus platos del día. Si este mineral escasea, los problemas asociados a la ansiedad (incluso a la depresión menor) pueden ir en aumento hasta que no consigas cubrir los niveles adecuados por el organismo. Además… Si sueles hacer ejercico físico intenso, es posible que el zinc disminuya aún más. Así lo han comprobado diferentes estudios realizados en deportistas. La actividad física es absolutamente necesaria para estar sano pero, como siempre te recordamos, debe ser continuada (varias veces por semana) pero moderada.

Ser sedentario 4 días a la semana y hacer el doble de ejercicio un día no es buen hábito.

  • El cromo del brócoli al vapor, los mejillones, las gambas, los huevos, el pollo, las setas, las avellanas y algunas frutas como la manzana o la pera. Como ves, son productos muy de nuestra tierra, y solo necesitas pequeñas cantidades: unos 25-35 microgramos al día. Es un mineral que se suele mencionar poco (casi todos los artículos divulgativos se acuerdan más del hierro, la vitamina Cola D…) y, sin embargo, es fundamental para que todas las funciones que tienen lugar en nuestro interior se lleven a cabo de una manera correcta.

Además… Algunas investigaciones han visto que las personas con diabetes 2 suelen tener niveles bajos. Aunque llegar a un déficit importante –en la población general– suele ser raro, asegurarse de obtener el necesario puede marcar la diferencia entre tener cada día (o no) una irrefrenable apetencia por lo dulce.

  • El magnesio de las nueces y demás frutos secos, las semillas, las verduras frescas y algunas frutas como el aguacate o el plátano, las legumbres, los cereales integrales y el chocolate negro. Existe una alta evidencia de que en épocas de estrés y nervios “gastamos” más magnesio. Un experimento con estudiantes, por ejemplo, demostró que lo eliminaban más por la orina en épocas de exámenes.

Además… Tiene cientos de funciones esenciales en todo nuestro cuerpo y los niveles bajos están asociados con una mayor ansiedad y, en algunos casos, también con depresión menor.

LA DIETA QUE CALMARÁ TU ANSIA POR EL DULCE

  • ¿Llenas el plato… o enriqueces el plato? La relación de nutrientes que te acabamos de aportar puede llevarte a pensar que es complicado tenerlo todo en cuenta. Pero no es así. El primer gran secreto para que no te falte ni un solo nutriente y evites esas ansias por el dulce es que uses una cantidad muy variada de alimentos. Prepararte una ensalada es una buena idea como un primer plato cualquier día de la semana, pero probablemente no te aporte lo que necesitas si tan solo lleva lechuga, tomate y aceite. Si le añades, en cambio, un puñadito de semillas y otro de frutos secos (si no los has tomado como tentempié), un poco de apio y quizá medio aguacate no estarás únicamente comiendo… estarás comiendo de manera “enriquecida”.
  • La alimentación que evita el picoteo que no necesitas (lo que se conoce como alimentación homeostática) existe y acabamos de sentar las bases de cómo debe ser. Pero para que lo tengas aún más fácil, en las páginas siguientes te aportamos un modelo de dieta idónea para todo el mes. Si la sigues al pie de la letra, es muy posible que ya en la segunda semana notes que no necesitas tanto ir a la despensa a por el paquete de galletas.
  • Puedes utilizarla de base si algún alimento no te gusta y, a partir de ella, hacer las variantes que consideres. Eso sí, procura intercambiar alimentos proteicos por proteicos o cereales (ricos en carbohidratos) por cereales. No vale que elimines por ejemplo pescado y añadas pasta porque estarías desequilibrando el plato y, posiblemente, tomando demasiados carbohidratos y pocas proteínas.

COME A GUSTO Y REPÓN MINERALES ESENCIALES

Hemos pensado para ti 4 formas de obtener nutrientes y evitar atracones.

Zinc: ENSALADA DE MAÍZ Y ALMENDRAS

Puedes elaborarla con arroz integral, tiras de pollo o pavo a la plancha, granos de maíz arándanos y unas almendras muy troceadas. Esta atractiva mezcla de sabores (aderezados si lo deseas con una vinagreta de mostaza dulce) rebajará las ganas de dulce y es rica en zinc.

Cromo: SÁNDWICH VEGETAL+ZUMO DE UVA

Prepáralo con pan negro (integral), lechuga, tomate, pepino, pimientos de dos colores, aceite de oliva virgen extra y una o dos lonchas de jamón cocido. Para beber, un zumo casero de uva roja (más dulce): elimina las semillas y bate los granos con un poco de agua con limón.

Magnesio: UN TENTEMPIÉ PERFECTO

Vierte cucharones de chocolate negro (deshecho al baño maría) en moldes redondos y bajos

(se trata de hacer una especie de galleta plana de chocolate). Pon encima pistachos, granos de granada, kiwi o plátano en trozos… y deja 30 min en la nevera. ¡Es un tentempié perfecto!

Batido: Y EN VERSIÓN LÍQUIDA…

Entre horas también puedes tomar un batido con plátano o con pera y bebida de almendras. Esta “leche” ya tiene cierto regusto dulce y calmará unas papilas gustativas ansiosas. Utiliza una bebida de almendras sin azúcares añadidos para que no se disparen las calorías.

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