Consejos para un ataque aguado de lumbalgia

lumbalgia

Por lo general, un ataque agudo de lumbalgia, algo que sufre hasta el 70% de la población, dura dos o tres días y con frecuencia se da tras hacer un esfuerzo intenso: coger o arrastrar un peso, levantarse de golpe, hacer ejercicio sin calentar el músculo… Sin embargo, la de las señales que verás a continuación debe hacerte sospechar que puede haber una causa más seria. Ante la duda, conviene consultar con un médico.

¿Retienes orina?

Si, además, notas sensaciones raras en las piernas, como los gemelos cargados, hormigueo e, incluso, pérdida de sensibilidad, es posible que haya una lesión en la vejiga o en las vértebras lumbares y los nervios estén comprimidos a ese nivel. Es frecuente que, por un problema de cargas al caminar, aparezca dolor en el tendón de Aquiles al avanzar los días y no tratársela causa.

O…todo lo contrario

Cuando también hay incontinencia fecal, debilidad en las piernas y dolor lumbar, la consulta con el médico es urgente ya que podría tratarse del llamado síndrome de cola de caballo, una situación provocada por una hernia discal o una lesión en un disco intervertebral que hace que las raíces nerviosas queden atrapadas.

Cuando hay fiebre

Una artritis reumatoide o la dolencia conocida como espondilitis anquilosante pueden estar detrás si, pese a que el dolor disminuye, las décimas de fiebre no desaparecen. Las neoplasias (tumores) también suelen dar fiebre; aunque se trata de casos bastante menos habituales, frecuentemente van acompañadas de una pérdida de peso inexplicable. Otras veces puede tratarse de un proceso infeccioso que hay que diagnosticar.

Rigidez matutina

Si el dolor mejora cuando te mueves, pero empeora por la noche y te levantas con gran rigidez, quizá pueda estar avisándote de una artritis psoriásica o de una enfermedad inflamatoria intestinal crónica.

Por la tiroides

Ciertas enfermedades endocrinas y metabólicas (incluso alteraciones de la tiroides) se presentan igualmente con dolor lumbar; y este tenderá a permanecer hasta que no se solucione la causa original.

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