Consejos para una hidratación de nuestra mascota

Hidratar perros

Sin agua no habría vida en nuestro planeta, tanto es así que nuestro cuerpo, sí como la de todos los mamíferos, se compone principalmente de este preciado elemento.

Cuando se trata de comida para perros, que por lo general tienden a considerarse solo lo que comen nuestros amigos o deben comer, en lugar de dar una prominencia mucho mayor a lo que deberían beber, o beben.

Cada uno de nosotros sabe lo importante que es el agua para el cuerpo de cualquier ser vivo: la prueba es que la muerte por sed se produce mucho antes que por hambre. Incluso la sustancia viva que compone nuestro cuerpo, así como también la de los animales, es en gran parte representada por el agua (aproximadamente 2/»3) y, por esta razón, es esencial que nuestros amigos caninos siempre puedan tener a su disposición un bol de agua fresca, limpia y potable. De hecho, el agua no solo es un elemento esencial para la existencia, sino también, y más en general para la vida en nuestro planeta. La introducción de agua en el cuerpo sirve para facilitar el adecuado desempeño de muchas funciones fisiológicas, para reponer las pérdidas que tienen lugar a diario por varias razones, así como para promover la diuresis y la eliminación de sustancias de desecho que se forman en el interior del «organismo.

Termorregulación

El consumo de agua por cada animal depende de varios factores. El primero de ellos es el tipo de fuente de alimentación, ya que los alimentos húmedos son de por si una muy rica fuente de agua, mientras que los más secos carecen de agua y, por lo tanto, inducen a los animales beber más.

La temperatura del ambiente y el estilo de vida y el estado fisiopatológico también son dos de los principales principios que influyen en una mayor ingesta de agua. En principio, un perro bebe una dosis total diaria de alrededor de 30-50 ml de agua por cada kilo de peso corporal.

Otro de los aspectos relacionado con el consumo de agua en la especie canina se refiere a la transpiración de la piel, con el fin de mantener una temperatura interna constante. Como se sabe, de hecho, los perros tienen pocas glándulas sudoríparas en su cuerpo y cuando se recalienta su organismo deben poner en marcha una disposición alternativa para el sudor con el fin de termorregulación. La ingestión de agua asociada con el aumento en la frecuencia respiratoria determina una especie del nivel de lenguaje para el proceso de evaporación, y el posterior enfriamiento rápido de la sangre.

Si la sed es excesiva…

En la evaluación de la salud de un perro, la sed es un aspecto no debe ser ignorado, pero ha de ser considerado con mucho cuidado. La cantidad de agua que se consume durante el día, de hecho, puede proporcionar información importante acerca de los cambios que se hayan producido en su cuerpo. Hay condiciones, en relación con el ambiente externo, la atención recibida, o para determinadas enfermedades, que llevan a nuestro amigo de cuatro patas a beber más de lo habitual. El término significa polidipsia, en el lenguaje científico, la ingesta excesiva de agua, una condición que, si se continúa en el tiempo, debe de ser informada al veterinario.

Es cierto que no siempre el aumento de sed está necesariamente ligado a una enfermedad, sino que responde a veces a otras razones. Ejemplos típicos son el calor y la humedad ambiental, en cuyo caso la ingesta de agua sirve para el control de la temperatura. Pero también puede ser respuesta a una ingesta de comida inadecuada o excesiva que puede alterar el buen estado de salud de nuestro amigo de cuatro patas.

La polidipsia. Causa y síntomas

Como parte de las condiciones que pueden generar polidipsia recordamos a los trastornos del tracto urinario, enfermedades que afectan a los riñones, en primer lugar la insuficiencia renal crónica, o en el tracto urinario inferior. Asimismo, también se presenta en enfermedades del hígado; diabetes (causada por la anomalía de páncreas) y la sosa (que depende de la hipófisis, una pequeña glándula situada debajo del cerebro). También puede ser producida por el hiperadrenocorticismo, más conocido como enfermedad de Cushing, los estados de deshidratación, lo que resulta en vómitos y diarrea, la fiebre, las infecciones, las alteraciones en la cavidad oral y la llamada polidipsia psicogénica (basadas en la conducta) o ptomaina.

El agua perfecta para nuestra mascota

¿Mejor de grifo o de botella?

Algunos perros prefieren beber agua corriente, y sienten predilección por los charcos o por el agua estancada. Este comportamiento se debe probablemente a sus instintos ancestrales de la especie o puede responder a un rechazo al olor producido por los productos se utilizan para desinfectar los platos donde se les da de beber habitualmente. De acuerdo con estimaciones recientes, los españoles serian uno de los mayores consumidores de agua embotellada. Casi no confiamos en el agua del grifo, sin embargo, las estadísticas apuntan que nuestra agua es una de las saludables. Entonces, ¿qué agua les damos a nuestros perros? ¿El agua del grifo, filtrada, o la de las botellas de minerales naturales? De hecho no hay diferencias importantes, sobre todo si el suministro de agua es segura para beber, y entonces podría ser consumido de forma segura incluso por nosotros. La única excepción es para aquellos perros que, debido a la predisposición a desarrollar urolitiasis (cálculos) en su cuerpo idealmente debería consumir menos agua rica en ciertos minerales, recomendado por el veterinario. Por esta misma razón, lo mejor es evitar el agua del grifo si vive en pueblos y ciudades, donde las aguas se caracterizan por una alta concentración de piedra caliza.

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