Consejos para utilizar un portabebés

Mochilas portabebés

Usar un portabebé no solo libera tus manos para realizar otras tareas, también favorece el desarrollo y la conexión con tu chiquitín mientras lo integras en todas las áreas de tu vida.

Desde hace siglos las tribus de todo el mundo han llevado a sus hijos en soportes que los transportan cuerpo a cuerpo. A esta forma de cargar a los peques se le conoce como porteo y se ha descubierto que es muy benéfico para ti y tu bebé, sin importar si lo haces durante pocas o muchas horas. «Portear no sólo fomenta el lazo afectivo de padres e hijos sino también una buena posición para el cuerpo del bebé. Pero hay que decantarse por aquellos soportes ergonómicos. Aunque hoy en día estamos más acostumbrados a los cochecitos y a dejar a los niños en sus cunas, los portabebés otorgan grandes ventajas, ¡te invitamos a conocerlas! 

  • Da libertad. Al tener las manos libres podrás moverte y realizar otras tareas sin desatenderlo. Además es más sencillo acceder a sitios en los que no entrarías con una carriola.
  • Promueve su salud. Cargar de esta manera a tu hijo, con una postura adecuada ayuda al correcto desarrollo de su columna y cadera evitando la displasia. También previene las malformaciones del cráneo (que ocurre por permanecer mucho tiempo acostado), regula su ritmo cardiaco, respiratorio y beneficia el desarrollo de su equilibrio y su sistema psicomotor.
  • Favorece la lactancia. Está comprobado que el contacto físico estimula la producción de leche y debido al fácil acceso que tiene el bebé al pecho, se puede amamantar cuando está en el portabebés.
  • ¡A dormir! Debido al balanceo de tus pasos y el calor corporal que le generas, tu chiquitín se dormirá enseguida y durante más tiempo del que lo hace en su cuna.
  • Le da seguridad. Al estar cargado y en una postura en la que escucha los latidos de tu corazón de mamá o papá, los bebés recuerdan la sensación que tenían antes de nacer, lo cual los calma, y les da seguridad.
  • Lo estimula. Ya que el bebé porteado va a la altura del adulto, puede ver todo lo que ocurre a su alrededor. Tu pequeño se sentirá parte del entorno, sociabilizará y se integrará de manera natural en el medio que le rodea.
  • Papá canguro. Tú has sentido como se movía tu hijo cuando estabas embarazada pero los papis tienden a sentirse más excluidos de todas estas bonitas sensaciones. Deja que sea él quien portee al niño para que descubra este mundo.
  • Favorece el vínculo. Mamá y papá se sentirán más conectados con su hijo y aprenderán a identificar las necesidades del chiquitín con mayor rapidez, lo cual creará tranquilidad en toda la familia.
  • Buena digestión. Los cólicos del lactante pueden mejorar considerablemente con el porteo gracias a la posición erguida y la presión de su vientre contra tu cuerpo. Para aquellos que tienen reflujo, mantenerlos en posición vertical en el portabebés después de las tomas suele aliviar el malestar y reducir las famosas regurgitaciones.
  • Adiós llanto. Debido a que los niños se sienten contenidos, lloran menos y eso se traduce en menos estrés para mamá y bebé.
  • Menos dolor de espalda. Como el peso del bebé se reparte en varias partes del cuerpo, al portearlos se producen menos dolores de espalda y cuello que al llevarlos en brazos.

Ten en cuenta que… Los portabebés ergonómicos —a diferencia de los que no lo son—están homologados con materiales no tóxicos y ofrecen una postura que respeta la fisiología del peque y la comodidad de quien lo carga, ya que promueven que el bebé se relaje sobre el cuerpo de mamá o papá sin sostener su propio peso. Así los niños adoptan una posición natural y cómoda, en la que se favorece el desarrollo de espalda, piernas y caderas, a lo que se le llama posición «ranita»; es decir que sus piernas están abiertas ligeramente hacia los lados y no cuelgan hacia abajo. De esta manera, las rodillas quedan más altas que sus caderas, formando una M, en tanto que la columna mantiene su forma natural de C. En los recién nacidos se respeta la apertura natural de sus piernas al mismo nivel que la pelvis y los hombros.

TUS OPCIONES

Antes de decidirte deberás tener en cuenta el uso que quieres dar al portabebés y la edad de tu pequeño. Después sólo tendrás que elegir el estilo, marca, tejido y color:

FULARES

Los recién nacidos estarán cómodos al ser llevados en esta tela ajustable que les recordará la cálida y recogida sensación del vientre materno. Se adaptan al tamaño del bebé y del porteador y hay una gran variedad de nudos para colocar al niño (delante, de lado, detrás, etc). Sin embargo, hacer los anudados requiere práctica y aunque al principio puede parecer una odisea, con un poco de paciencia todo se logra. Precisamente por eso son perfectos para portear durante un tiempo prolongado pues si tienes que sacar al bebé cada pocos minutos te resultará tedioso. Hay muchos diseños, colores y telas por ejemplo:

  1. Elásticos. Miden mínimo 5 metros, son talla única y los puede llevar cualquier persona. Aunque la tela suele ser termorreguladora son especialmente recomendables para el frió ya que en el verano pueden generar demasiado calor. Son ideales para papas primerizos y bebés de menos de 9 kilos ya que después de ese peso, por ser elásticos, la espalda puede sufrir y es mejor cambiar a otro soporte más firme.
  2. No elásticos. Se trata del tradicional rebozo que puede usarse con recién nacidos y hasta aproximadamente los 4 años del niño. Hay de muchos tamaños y longitudes por lo que hay que tener en cuenta la talla del porteador y del bebé a la hora de elegir. Aunque hay muchas opciones para llevar al niño, como son de diferentes largos requieren práctica para dominar su uso. Los hechos de algodón y seda son más frescos para las temperaturas altas.

BANDOLERA DE ARGOLLAS

Es una variante del rebozo, por lo que también son muy cómodos para mamá y sobre todo para los recién nacidos. Se trata de una tela larga con dos argollas que permite sujetar al bebé a la cadera, erguido o acostado. Se ajustan a cualquier persona y pueden usarse desde el nacimiento, sin embargo, ya que el peso se distribuye de un solo lado del cuerpo, se sugiere que se usen en cortos periodos o bien que se cambie de posición para que la carga del niño equilibre el otro hombro del porteador. Cuando el niño supera los 9 kilos puede sufrir más la espalda. Es un portabebés fresco, perfecto para las épocas de calor.

MOCHILA ERGONÓMICA

Prácticas, fáciles de colocar y la opción más sencilla del mercado, pues se sujeta de forma similar a una mochila de montaña. Reparten el peso en hombros, espalda y caderas, pero lo mejor es que respetan la fisiología del bebé, pues los niños adoptan la posición de «ranita». Se pueden llevar adelante, en la espalda y hay algunos modelos que también permiten llevarlos de lado, a la cadera. Por su practicidad pueden usarse durante periodos cortos o largos. Aunque suelen tener un adaptador para recién nacidos, son ideales a partir de los 6 meses o 7 kilos, hasta los 3 o 4 años.

MEI-TAI

Parecido a una mochila ergonómica, pero se ajusta mediante nudos que envuelven la cintura. Podrás llevar al bebé en posición delantera, a la espalda o a la cadera. Hay varios tipos, algunos pueden usarse desde los 3 meses de edad del bebé, mientras que otros a partir del año. Se aconseja para padres que portean durante tiempos largos.

KANGA

Conocido también como el portabebés africano. Se trata de una tela fina y ligera que se amarra delante con dos nudos: uno sobre del pecho y otro debajo. El bebé se sujeta a la espalda y se puede usar hasta los 12 kilos aprox.

PASO A PASO

Te invitamos a que intentes este amarre, recuerda que la práctica hace al maestro.

  1. Toma el fular por la mitad y pásalo por encima de tu vientre a la altura de la cintura, como se muestra.
  2. Un extremo llévalo por encima de tu hombro y crúzalo por la espalda al otro lado de tu cintura.
  3. Realiza lo mismo con el otro extremo. Pásalo por encima de tu hombro, crúzalo en la espalda.
  4. Mete ambos extremos por adentro de la banda que colocaste al principio.
  5. Mete ambos extremos. El del hombro derecho hacia la izquierda y el del izquierdo a la derecha.
  6. Lleva los extremos hacia atrás y crúzalos. Que queden por debajo de los cruces de la espalda.
  7. Toma ambos extremos y ata con uno o dos nudos.

CUIDA DE QUE NO QUEDE TAN APRETADO QUE NO QUEPA EL BEBÉ O QUE TE LASTIME CUANDO LO COLOCAS.

SEGURIDAD ANTE TODO

  • Siempre verifica que tu chiquitín pueda respirar adecuadamente. Revisa que su mentón no toque su torso y nunca cubras su cabeza con una tela. Si se queda dormido asegúrate que su nariz esté mirando hacia arriba.
  • Usa sólo aquellos portabebés adecuados a su edad y peso.
  • Al agacharte, siempre hazlo doblando las rodillas y sujetando con los brazos el cuerpo de tu hijo con firmeza.
  • Comprueba constantemente el estado de tu soporte de porteo, revisa que los broches funcionen y cierren de manera adecuada o bien que los tejidos no estén desgastados y mucho menos rotos. Sólo úsalo si está en perfecto estado.
  • Si usas un fular, revisa que la tela esté ajustada. El bebé debe estar con la cabeza alta lo suficientemente cerca para que puedas besar su frente.
  • Al aire libre usa protector solar o gorra para evitar que se queme su piel. En el invierno opta por un cobertor o abrigo de porteo para cubrirlo.
  • Al llevar al bebé en el portabebés no corras, saltes o hagas alguna actividad brusca o intensa ya que puede afectar su cuello, columna o cerebro.
  • Ten especial cuidado al subir o bajar escaleras, superficies mojadas, sitios muy concurridos. Procura no llevar tacones o zapatos de aguja con los que puedas tropezar y caerte.
  • Cuida que no se derrame café o alguna bebida caliente sobre el bebé si lo llevas encima. Siempre usa tu sentido común.
  • Cuando lleves al bebé vertical, recuerda que la postura de «ranita» es la más aconsejable.
  • Los portabebés son para llevar al niño con comodidad mientras se camina o se realizan otras actividades que requieran que estés de pie, pero no se aconsejan para andar en bicicleta, patines o automóvil. Si viajas en coche la recomendación es usar una silla homologada para transportarlo con seguridad.

CÓMO USAR UN FULAR ELÁSTICO

  1. Desenvuelve la tela y coloca el centro del fular al centro de tu pecho envolviendo tu torso hacia atrás de tu espalda.
  2. Trae hacia delante por encima de cada hombro los extremos haciendo una cruz en la espalda mientras mantienes el tejido muy firme sin que se tuerza.
  3. Coloca por dentro de la tela que envuelve tu cuerpo las dos tiras que has traído hacia delante y estíralas con firmeza de manera que la tela horizontal cubra tu pecho.
  4. Cruza las tiras por delante y pásalas hacia atrás por la cintura y vuelve a cruzarlas y amárralas. Si te sobra tela haz otro cruce por delante. ¡Listo para colocar a tu bebé¡

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