El nuevo hotel ME Dubái, de Meliá

Hotel ME Dubái

Ostentoso, extravagante y vanguardista son tres palabras que vienen a la mente al ver el edificio The Opus, el proyecto que empezó en vida Zaha Hadid, en 2007, y que ahora es el hogar del nuevo hotel ME Dubái, de Meliá.

Esta construcción de 27 pisos —siete de ellos bajo tierra— vio la luz a mediados de este año gracias a la continuidad de Zaha Hadid Architects —el despacho fundado por ella, en Londres, cuando tenía 38 años— y está ubicado en el mismo distrito que el Burj Khalifa, el impresionante rascacielos de 828 metros de altura que se ha convertido en el emblema de la ciudad. Está compuesta por dos torres unidas en dos puntos: a nivel del suelo por un atrio de cuatro plantas y en la parte superior, a 71 metros de altura, por un puente asimétrico de 38 metros de ancho. En conjunto, crean la ilusión de un cubo y juegan con dicotomías como lo sólido y lo vacío, lo opaco y lo transparente, lo interior y lo exterior.

Las fachadas están hechas de doble cristal, cubierto con una capa UV y otra de espejo que hacen relucir la forma del edificio y juegan con la luz y los reflejos. Durante el día, proyectan el cielo, mientras que, por la noche, las luminarias LED en cada panel añaden un toque sofisticado al skyline de Dubái.

En su interior se encuentran 12 restaurantes —entre ellos Roka, con el concepto de robatayaki japonés, y The Maine Land Brasserie, especializado en carnes— y un rooftop desde el cual se puede ver el Canal de Dubái, además de 5,200 metros cuadrados de oficinas, 74 habitaciones y 19 suites. El mobiliario, por supuesto, es de Zaha Hadid Design, por lo que no es de extrañarse la estética curvilínea y futurista en todos los espacios. Las habitaciones se inspiran en el desierto, están decoradas en tonos azul o dorado, e incluyen mesas work & play de una sola pieza. En lugar de minibares, se utilizaron refrigeradores de mayor espacio, y los baños cuentan con lavabos redondos, grandes regaderas y tinas curvas de la colección  Vitae, diseñada por Hadid para la marca Noken Porcelanosa.

El edificio incorpora diversas prácticas sostenibles, como sensores que ajustan la ventilación y la luz de acuerdo a la ocupación y reducen el consumo de energía; materiales del mobiliario que pueden ser reciclados y son de alta duración; y restaurantes con programas de reciclaje y reducción de residuos. Además, los huéspedes reciben botellas de acero inoxidable para tomar agua durante su estancia, ya que todos sus espacios son libres de plástico.

Este hotel es la nueva joya de los Emiratos Árabes Unidos y, por qué no decirlo, una nueva maravilla arquitectónica de la era moderna.

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