Excalibur Aventador S

Relojes Excalibur Aventador S

La relojera suiza Roger Dubuis se ha asociado con la firma de bólidos Lamborghini. Una potente colaboración de la que ha nacido este Excalibur Aventador S.

La noticia aún es fresca (se dio a conocer a finales del pasado septiembre). Hasta ahora, el fabricante italiano de coches deportivos había colaborado con otra enseña de relojes de alta gama, Blancpain, propiedad del Grupo Swatch, con la que organizaba desde 2009 una serie de carreras de coches monomarca. Esa relación que se materializó en coches (como el Gallardo LP 570-4 BlancpainEdition) y en relojes, terminó en diciembre de 2016. Y todos tan felices: Blancpain sigue patrocinando competiciones automovilísticas y Lamborghini se ha aliado con Roger Dubuis para los próximos cinco años.

Queda claro que la alta relojería y la industria de los coches de alta gama se atraen como imanes. Comparten su obsesión por la ingeniería mecánica, la precisión, los tiempos. Y se mueven como pez en el agua por el lujo y la exclusividad. Por eso varias compañías relojeras se han unido de una u otra forma al mundo del motor, unas como cronometrador oficial de la Fórmula 1 (léase Rolex), otras patrocinando a equipos, como Bell & Ross, por ejemplo, que se ha asociado con el Renault Sport Formula One.

En el caso de Roger Dubuis, su alianza con Lamborghini llega sólo meses después del anuncio de su colaboración con el fabricante de neumáticos Pirelli, que dio como resultado nuevos relojes con correas elaboradas con ruedas de esta marca que habían ganado carreras. “Pirelli fue el aperitivo y este nuevo anuncio es el plato principal”, ha dicho Jean-Marc Pontroué, consejero delegado de Roger Dubuis. La estrategia de la relojera ginebrina de ir siempre más allá queda manifiesta en la nota que acompañó a la noticia: “El interés particular de Roger Dubuis por otros tipos de industrias surge de la voluntad de ofrecer relojes dotados de elementos que otros no pueden ofrecer. Su punto fuerte reside en la capacidad de ignorar cualquier límite, la cual dio pie a una serie de debates con fabricantes de aeronaves, barcos, motocicletas y automóviles”. Hasta llegar a Lamborghini.

En los últimos meses, los ingenieros de la italiana y los de la suiza han intercambiado conocimientos hasta desarrollar un reloj, el Excalibur Aventador S, que ha nacido con un calibre completamente nuevo y en dos versiones, para dar la importancia que merece a la asociación.

Excalibur, además de ser la legendaria espada del Rey Arturo, es el nombre con el que Roger Dubuis, propiedad del grupo Richemont, bautizó a una de sus líneas de producción, que bebe del mundo de los guerreros medievales y está pensada para “caballeros modernos”, según los responsables de la enseña. Los códigos de identidad de esta serie de marcada personalidad son fácilmente reconocibles: bisel acanalado (con hendiduras que parecen haber sido marcadas por una espada), números romanos alargados (estilo rayos de sol) y tres asas para fijar la correa.

El calibre que da vida a los Excalibur Aventador S se ha llamado Duotor, y se inspira en uno de los motores de Lamborghini, el del modelo Aventador S. Se ha fabricado con los mismos materiales que emplean en los automóviles y se distingue por las barras de suspensión del motor que reproducen el principio del Astral Skeleton de Roger Dubuis, creando un contraste con el resto del movimiento, como si el capó del motor fuese transparente. Reproduciendo la colocación longitudinal de los motores Lamborghini, el doble volante se inclina a 90 grados, apoyándose en soportes con la forma del ensamblaje triangular de la suspensión de las ruedas. Los volantes se regulan de forma independiente y se mueven a diferente velocidad. Un diferencial (igual que en los coches) los conecta y compensa su movimiento.

Como decíamos, hay dos versiones de este reloj. Una limitada a 88 piezas que luce tonos amarillos (en concreto, el famoso giallo –amarillo en italiano– Orion de Lamborghini) y otra con únicamente ocho ejemplares en color naranja o Arancio Argos. Ambas muestran las tripas del reloj a través de una caja Excalibur Spider esqueletizada nada discreta, por sus 45 mm de diámetro. El cristal de zafiro lleva un tratamiento antirreflectante y metalizado amarillo o naranja, según el modelo, y la corona es de titanio con tratamiento DLC negro sobremoldeada con caucho amarillo o naranja. Además, entre los materiales que emplean se incluye el carbono dividido en múltiples capas (en el caso del amarillo), así como un tipo de carbono que sólo incorporan algunos elementos del coche de Lamborghini en el caso del naranja.

Entre las funciones que los adornan se encuentran la de segundero saltante, esto es, un segundero central que en vez de avanzar de modo continúo lo hace a saltos, y un indicador de reserva de marcha (que en este modelo asciende a cuarenta horas). Como es habitual en Roger Dubuis, sus relojes llevan el certificado Poinçon de Genève o Punzón de Ginebra, un sello de excelencia que otorga una organización independiente después de evaluar el grado de calidad de los relojes ensamblados en el cantón de Ginebra. Los precios de los nuevos modelos de la marca se han fijado en 212.000 euros para el Excalibur Aventador S de 88 piezas, y 236.000 para el de ocho.

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