Ideas para descubrirse a uno mismo

Sentimientos

Vivimos en un mundo lleno de estrés y ansiedad. Vivimos en una sociedad muy exigente que impone un ritmo frenético a nuestras vidas, limitando el tiempo que necesitamos para nosotros mismos y afectando a todo lo que hacemos y cómo nos sentimos. Nos encontramos a menudo impulsados hacia el mundo exterior, olvidando nuestro mundo interior, nuestras propias percepciones, sentimientos y aspiraciones.

Tenemos dificultades para mantener la atención, para manejar nuestras emociones y algunas veces para atender a nuestras responsabilidades. Muchas de estas dificultades tienen que ver con la manera en que hemos crecido, las experiencias que hemos vivido, la falta de comprensión de nuestra propia naturaleza y de cuál es nuestra meta en la vida. Se han desarrollado numerosas estrategias para ayudar a los adultos a superar este tipo de dificultades y para favorecer el autodesarrollo. Nosotros pensamos que si algunas de estas estrategias se adaptaban de modo adecuado, también los niños podrían beneficiarse de ellas. Cada individuo tiene en sí un sinfín de capacidades y cualidades, algunas de ellas únicas. Las técnicas que favorecen la autoobservación y la expansión de conciencia pueden ayudar al individuo a encontrar su naturaleza esencial y a desarrollar ese potencial único que está dentro de cada uno de nosotros.

Orientar la mirada a expandir nuestra conciencia, a auto-descubrirse, comprenderse mejor, aumentar la capacidad de estar presente y de gestionar mejor la mente, el cuerpo y las emociones, es el objetivo. Y la conexión con el cuerpo, el despertar la conciencia a través del cuerpo, contribuye no solo a una educación más creativa y efectiva, sino también a una vida más consciente y armoniosa. Descubrir las conexiones existentes entre la mente, las emociones y el cuerpo físico, y encontrar maneras de integrar estas diferentes partes en un todo más armonioso, organizado alrededor del centro más profundo del ser. Puesto que usamos el cuerpo físico para conseguirlo, hemos llamado nuestro trabajo Awareness Through the Body (Despertar la conciencia mediante el Cuerpo). El Awareness Through the Body no es un método, es un medio orgánico para el crecimiento, tanto de los niños como de nosotros mismos. Es un diálogo entre el niño y el adulto en el que nada se da por sentado y en donde nada está rígidamente predeterminado. Sin embargo, siempre preparamos las clases con mucho cuidado, con unos objetivos definidos y una meta muy clara. Esto es importante porque, aunque en el transcurso de una clase veamos la necesidad de hacer una actividad distinta a la que habíamos preparado, tenemos siempre presente nuestra meta. Y la meta final es ayudar tanto a niños como a adultos a autodescubrirse.

Seguimos la filosofía de Sri Aurobindo y la Madre (Mirra Alfasas, fundadora de Auroville), y su pensamiento impregna y ofrece el marco general de todo nuestro trabajo. Partiendo del principio de que somos seres evolutivos su meta se centra en despertar y cultivar la conciencia en uno mismo para descubrir y manifestar en la tierra el principio divino presente en cada uno de nosotros. Dentro de este marco, hemos incluido e integrado elementos de otras disciplinas como danza, hatha yoga, taoísmo, artes marciales, reeducación corporal, shiatsu, relajación y técnicas de respiración. Por ejemplo, en nuestros ejercicios hemos incorporado «La sonrisa interior» del taoísmo y el Surya namaskar (Saludo al sol) del hatha yoga, y la actividad Paisajes que está basada en el trabajo de Elfriede Hengstenberg y que hemos modificado de acuerdo con nuestras necesidades.

Reconocer cada parte del ser es nuestro objetivo principal acompañando a desarrollar sistemas para ayudar al niño y al adulto a reconocer cada una de las partes de su ser, y a experimentar cada una de estas conectada a las demás y como parte integrante de un todo; creando así oportunidades para que pueda desplegar y desarrollar todas las capacidades que hay en él. Para alcanzar este objetivo es necesario primero crear una atmósfera protegida y un entorno alentador, donde el niño se sienta lo bastante seguro para explorarse libremente y aprender sobre sí mismo y sobre las relaciones con los demás, y donde pueda fácilmente mover su conciencia, sin temor, a través de las distintas partes que forman su ser.

Vivimos en la superficie de nuestros sentimientos, pensamientos y emociones, normalmente, sin ser conscientes de las profundidades de nuestro ser. Para volvernos conscientes del ser interior es necesario separarnos de los movimientos de superficie y convertirnos en un observador imparcial, un testigo, que mira todo lo que sucede como un espectador, sin ningún interés activo o preferencia, sin deleite ni repugnancia. Si nos hacemos conscientes de nuestro ser interior en los distintos planos y acciones de nuestra personalidad, nuestra conciencia empezará a ser el instrumento de nuestra alma en vez de quedarse principalmente en el ámbito del cuerpo físico, mente y emociones.

Tomar conciencia del observador interior, del testigo interno, está siempre presente en el trabajo que se hace en Awareness Through the Body, es un proceso que se desarrolla y crece constantemente. Es esta conciencia del testigo interno, junto con una profunda sinceridad y fuerza de voluntad, que abre el acceso, primero, al ser interior, y más tarde, al ser psíquico. Cuando el individuo es consciente del testigo interno no se identifica con las demás partes del ser; al contrario, empieza a diferenciar cada una de ellas y a encontrar en sí mismo una «presencia» libre de toda influencia mental, vital y física. Cuando, sin darnos cuenta, nos identificamos con una de las partes de nuestro ser, podemos encontrarnos reaccionando a una determinada situación a partir de un conflicto emocional interno o a partir de una idea preconcebida. Centrarnos en el testigo interno nos permite actuar desde nuestra parte más verdadera, de acuerdo con lo que el momento requiere. Cuando somos capaces de diferenciar entre cada uno de estos distintos planos y sus movimientos en nosotros mismos, somos capaces de diferenciarlos en los demás. El ser capaz de distinguir qué plano influencia una determinada acción, ayuda a no juzgar a los demás por sus acciones, y permite verlos como son, a nivel más profundo. Para un maestro, el hecho de centrarse en el testigo interno le posibilita una comprensión más profunda de los niños y sus necesidades.

Entrenar al observador interior, al testigo interno, es clave. Podemos compararlo con un músculo al que hay que entrenar regularmente si se quiere que funcione a la perfección. Es interesante notar lo fácil que es perder este posicionamiento y encontrarse a sí mismo completamente identificado con una de las partes de nuestro ser. Por otro lado el practicar el posicionamiento del testigo interno tiene un efecto acumulativo que con el tiempo se vuelve más espontáneo y natural.

La noción del testigo interno se puede transmitir, por ejemplo a los niños, haciendo propuestas en las que puedan sentirlo. Les pedimos que se sienten en un círculo, con los ojos cerrados y observen su respiración. Les preguntamos: «¿Cómo es vuestra respiración? ¿Es regular, fluida, corta, larga, desigual? ¿Dónde la sentís? ¿En el pecho, alrededor del estómago? ¿Quizás la notáis muy baja en el vientre?» Luego les pedimos que escaneen su humor, buscando actitudes y emociones específicas como podrían ser nerviosismo, excitación, tranquilidad, ansiedad, bienestar, etc. Les preguntamos: «¿De qué humor estáis? ¡Definidlo mentalmente con vuestras palabras de forma clara! ¿Lo lleváis puesto o él os lleva a vosotros? ¿Tenéis alguna preferencia o algún rechazo hacia algo o alguien en este momento? » Luego les decimos: «Escanead vuestra mente, ved qué es lo que está sucediendo en ella en este momento; ¿está atenta a lo que está sucediendo o dispersa? ¿Está ocupada con pensamientos o está tranquila? ¿Está medio dormida o despejada? ¿Se da cuenta de lo que sucede?» Luego añadimos: «Ahora identificad esa parte de vosotros que es capaz de observar estos distintos planos sin involucrarse en ninguno de los movimientos que en ellos ocurren.» Después de una pausa añadimos: «Este posicionamiento que tenéis ahora es lo que llamamos el observador, el testigo interno.» «Notad cómo os sentís y qué sentís en este momento.»

A través de ejercicios de concentración diferentes, los niños amplían su capacidad de darse cuenta, hasta que son capaces de escanear con precisión su cuerpo físico, de percibir su humor de manera clara, y de notar la actividad y el estado de su mente. Un ejemplo de lo que hacemos para que los chicos se den cuenta de su estado de ánimo y emociones y puedan tomar distancia de ellos, tiene lugar cada vez que entran en nuestra clase de mal humor o cansados. Utilizamos esta oportunidad para proponerles un ejercicio de concentración para cambiar su estado de ánimo, y, una vez terminado el ejercicio, les invitamos a notar el cambio que ha sucedido. Damos una importancia especial a esta habilidad de notar cambios y la fomentamos tanto como sea posible.

Llamamos la atención sobre qué se hace y cómo se hace, qué sucede y cómo sucede, y damos especial importancia al concepto de utilizarse. El término utilizarse conlleva la posibilidad de sentir, actuar y pensar sin identificarse con las propias acciones, como si quien pensara, hiciera o sintiera no fuese uno mismo sino una herramienta del ser. En el transcurso de nuestras vidas aprendemos cómo usar muchos objetos e instrumentos, aprendemos a hacer cosas, pero raramente aprendemos a observar cómo nos utilizamos en lo que hacemos. El concepto de utilizarse permite a los niños darse cuenta y analizar lo que hacen, cómo actúan, sienten y piensan, en vez de solo reaccionar a las situaciones. De este modo serán capaces de conseguir sus objetivos de manera más precisa y eficaz. Este posicionamiento mental nutre al testigo interno, ayuda a reducir el estrés producido por los conflictos causados por la relación que los niños tienen consigo mismos o con su entorno; les da un sentimiento de libertad interior y la posibilidad de superar hábitos y limitaciones.

Situándonos en el testigo interno podemos descubrir todos los aspectos de nuestro ser y las relaciones existentes entre ellos. Podemos así empezar la tarea de reorganizar e integrar cada una de estas partes alrededor del ser interior y más tarde alrededor del ser psíquico, de manera que estas se vuelvan sus herramientas de expresión en el mundo. Así, el Awareness Through the Body nos permite autodescubrirnos en todas estas dimensiones a través del cuerpo. ­

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