Ideas para montar tu oficina en casa

Montar oficina en casa

Trabajar en casa es cada vez más habitual. Vivimos en plena época del teletrabajo, aunque solo sean algunos días a la semana. Entre las ventajas destacan que eres tu propio jefe, administras (más o menos) tú tiempo, no tienes que desplazarte, te desentiendes de los atascos, del mal tiempo y de las prisas… Aunque, su lado B es que parece que estás en casa para todo y para todos. ¡No! Deja bien delimitado tu espacio de trabajo con estas ideas.

Encuentra tu espacio

No siempre tenemos la suerte de contar con un cuarto adicional en el que montar la oficina. Por eso, cuando busques el rincón idóneo, fíjate que no esté en una zona de paso ni tampoco de mucha afluencia como el salón o un pasillo. Si no hay más remedio, una idea es colocar la mesa o incluso un tablón de DM entre dos muros, dos columnas o dos tabiques, que hagan sitio suficiente. También puedes organizar tu despacho debajo del hueco de la escalera. Antes de poner tu nuevo escritorio, píntalo o barnízalo, si quieres. No te olvides de anclarlo bien a la pared con unas bisagras o pies de amigo, o unos tirafondos, que resistan mucho peso. Como ves, puedes hacer tu estudio en un metro cuadrado.

6 consejos para elegir una mesa de oficina

Hay que tener en cuenta que estarás la mayor parte del tiempo en tu despacho. Así es que la mesa debe ser concienzudamente elegida con todas las propiedades ergonómicas posibles, porque se trata de que estés cómodo, sin poner en riesgo tu espalda.

  1. Fíjate que la mesa, al igual que la silla, sea regulable en altura, para que al reposar los antebrazos sobre ella, tu cuerpo no se tense.
  2. El ancho es importante para que quepa todo lo que necesitas tener a mano. Calcula si tienes que usar solo un ordenador o además otros dispositivos electrónicos, una máquina pesada, libros, clasificadores de documentos, máquina de coser, etc.
  3. Conviene que entre tus piernas y la mesa haya espacio suficiente para moverte, así como desplazarte con tu silla si esta tiene ruedas. Asegúrate de que no chocas con las patas ni estas quedan en medio, porque eso no te resultará cómodo.
  4. La orientación de tu mesa también influirá en tu rendimiento. Si la tienes contra la ventana, te llegará más luz pero te distraerás más. Si la tienes que poner contra la pared, decora a tu gusto esa pared para que te transmita una sensación agradable.
  5. Una buena idea es una mesa esquinera, que te permita cambiar de posición y tener un sector para unas tareas y otro, para otras. Así no te da la impresión de que estás todas las horas en el mismo sitio.
  6. Muchas mesas cuentan con cajones, que nos permitan tener todo ordenado y la mesa despejada. Sin embargo, también es una solución tener cajoneras independientes que, por una parte, libere espacio entre tus piernas y la mesa y, por otra, puedas cambiarlas de lugar según lo necesites.

La luz: natural + LED

Como en todas las estancias de la casa, la luz es un factor imprescindible en tu nueva oficina. Por eso, conviene pensar muy bien cómo disponerla antes de colocar el resto del mobiliario. En un despacho, la luz natural siempre será la mejor para la vista, así que busca un rincón cerca de la ventana o ventanal, pero no le des la espalda al sol, sobre todo si tienes que usar el ordenador. Lo mejor es que la luz entre por un lateral. A la luz natural conviene añadir puntos de luz complementarios, sobre todo, si tu horario es muy flexible y tienes que trabajar por la noche. En todo caso, de día o de noche, siempre es bueno poner un flexo técnico, con luz LED sobre el ordenador, los libros o la zona de trabajo. Este consumirá menos, muchas veces son regulables en intensidad por lo que tendrás la luz que quieras y los tienes en muchos modelos y colores. Incluso, algunos además incorporan altavoces o un reloj.

Separa ambientes con alfombras

Si has de compartir espacio con otra persona o estancia de tu casa, una fórmula perfecta para delimitar tus fronteras es una alfombra lo suficientemente grande para poner tu escritorio y tu silla, con un sobrante por el que te puedas mover y no invadir al resto. Aprovecha de hacerte con la alfombra que siempre soñaste y así ponerle límites a tu “reino” laboral.

Los taburetes que completan la oficina

Aunque la silla principal de tu despacho debe ser ergonómica para trabajar mejor sin que tu espalda sufra, una estupenda opción para asientos auxiliares o si tienes que recibir público, clientes o proveedores son los taburetes. Nos inclinamos por unos modernos de Cancio. Se llaman Petris, tienen una base en acero lacado, están fabricados con cuatro patas de tubo de acero cilíndrico curvado, que nacen desde el centro del asiento. El reposapiés incorpora un protector transparente que evita el contacto directo de los pies con el tubo lacado. El asiento, de forma anatómica, posee un soporte de madera contrachapada, que se ofrece en tres versiones: Madera de haya (teñida o lacada), Tapizado y Tessuto (combinación de madera y tapiz). Este taburete es una pieza giratoria de 360 grados, y se fabrica en alturas de 65 y 75 centímetros.

Detalles que te identifican

Como tu oficina será tuya y solo tuya, y lo más probable es que pases mucho tiempo allí, es importante que lo decores de tal forma que te relaje, te dé alegría y te permita concentrarte. Para ello, lo mejor es que elijas los detalles que te gustan y reflejen tu forma de ser y de trabajar, que te hagan sentir que trabajas en el mejor lugar del mundo, que es tu casa. Las plantas son muy buena idea porque además de crear un ambiente agradable, absorben las radiaciones electromagnéticas a las que te expones con el ordenador, el móvil, tablet, etc. Los cactus son los especialistas en esta tarea y son fáciles de cuidar.

Una buhardilla, el sueño de cualquiera que trabaja en casa

Si tu casa cuenta con un altillo o una buhardilla a la que darás el honor de ser tu estudio, cuenta con una gran ventana (tipo Velux) a través de la cual tienes la luz natural asegurada tanto en invierno como en verano. Esta entra de manera cenital, perfecta para trabajar porque es suficientemente intensa pero sin deslumbrar. Y no te preocupes por los días de más calor, porque hay cortinas de oscurecimiento o aislamiento térmico para evitar que la estancia se caliente.

Si tienes que recibir a alguien…

Siempre es bueno estar preparado para recibir clientes o tener visitas de trabajo. No necesitas grandes cambios para ello, porque con tener una neverita o una cafetera, que te permitan reunirte en casa, sin tener que hacerlo en las zonas familiares. No te olvides de unas sillas para que se sienten al menos dos personas y espacio en tu mesa o en una auxiliar para poner un café o vaso de agua, libreta de notas o los móviles.

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