Las 12 playas únicas en el mundo

Salvaje o de espíritu ‘slow’, de arena blanca o de color caramelo, bañada por aguas esmeralda o turquesa. ¿Qué requisitos debe reunir una playa para ser espectacular? Estas son nuestras recomendaciones.

playa whitehaven queensland australia

LA MÁS BONITA. No, la foto de la playa de Whitehaven (Australia), no está manipulada. Y sí, es una de las más paradisíacas del mundo. Esta franja costera de 7 km es la mayor atracción de las islas Whitsunday, al noreste del país, donde puedes llegar en helicóptero, hidroavión o por barco. A su paleta de tonos turquesa y su finísima arena blanca hay que sumar la composición de esta última, cuyo contenido en sílice no retiene el calor e impide que te quemes.

Playa Zlatni Rat

MUY INQUIETA. Zlatni Rat —Cabo de Oro-, en Croacia, es una pequeño lengua de arena que se adentra en el mar con forma de flecha. O no, porque los vientos que soplan violentamente en esta porción de costa -el Bura en invierno y el Mistral en verano- modelan estos 0.5 km de arena a su antojo y estrenan diseño casi a diario. ¿El resultado? Una playa divertida, voluble y paradisíaca, en especial para surferos.

Playa Bora Bora

LA PERLA NEGRA. Hay islas exóticas y paradisíacas. Y luego está Bora Bora (Tahití), el paradigma del descanso y el trópico, el paisaje perfecto para un bucólico fondo de pantalla. Lo mejor de todo es que existe y que, tanto a vista de dron como hundiendo los pies en su fina arena, la isla no decepciona. Impresiona esta porción de la Polinesia francesa -situada en pleno Pacífico y acostumbrada a encabezar las listas de las islas más bellas del mundo-, la laguna que rodea el volcán y la magia que envuelve todo.

Playa Tulum

AL ABRIGO DE LOS DIOSES. No tiene el punto esotérico de la selva -que envuelve otras ruinas mayas como Chichén Itza o Palenque– pero Tulum, en México, cuenta con todo el exotismo que aporta el Caribe (y no está tan masificado). Nadar en sus cálidas aguas mientras ves El Castillo encaramado en lo alto del acantilado es algo sublime. Como lo es transitar por el templo del Dios del Viento, por el de los Frescos, el del Dios Descendente… Y por este cóctel de arqueología y naturaleza que son estas ruinas mayas, las únicas de México asentadas en la orilla del mar.

Playa praia da marinha

FUERZA ATLÁNTICA. Una de las playas más fotogénicas del Algarve, Da Marinha, en Portugal, comprime en unos cuantos kilómetros todo lo que nos viene al imaginario cuando pensamos en esta zona del sur luso. Los juegos de sus acantilados, con cuevas, arcos y recovecos, y su original tono rojizo crea un contraste único sobre el océano. El acceso también es complicado -hay que sortear 115 escalones-, lo que le ha mantenido a salvo del turismo de masas. Sus aguas, de gran pureza, son perfectas para la práctica del submarinismo y en ellas puedes encontrarte con caballitos de mar bailando entre anémonas y erizos.

Playa Copacabana Brasil

ESENCIA CARIOCA. Más limpia y cuidada que Copacabana, su gran competidora en el ranking brasileño, Ipanema, en Pío de Janeiro, es la playa más querida por los locales. Está dividida en postos -puestos de socorristas- con estilos y visitantes muy diversos: desde el 8, frecuentado por la comunidad LGBT, hasta el 9, especializado en cuerpos y bronceados perfectos. Para sentirte un auténtico carioca, elige el tuyo, enfúndate un pareo y unas chanclas -no se suele ir con toalla- y déjate atrapar por alguna de sus dos grandes pasiones: la música -aquí paseaba la famosa Garota de lpanema- y el fútbol.

Playa de batu belig beach

ARRIBA EL TELÓN. Arena oscura, clima templado y un buen número de tumbonas de diseño a tu disposición. Todo está preparado para el gran espectáculo de cada tarde en la playa de Batu Belig, al sur de Bali (Indonesia): el de la puesta de sol. Si quieres disfrutar aún más del momento, coge sitio en el Mozaic, un beach club donde saborear su cóctel de champagne, naranja amarga y vino balines, realmente delicioso.

playa de palombaggia corcega

CON AROMA A PINOS. Puede que Córcega, en Francia, te suene a Napoleón y paisajes escarpados en pleno Mediterráneo. Pero lo que quizá no sepas es que dos tercios de su territorio están protegidos, lo que te da una idea de la belleza natural que atesora este pequeño continente. Uno de los paisajes más espectaculares está en el sur, junto a Porto Vecchio. Es la playa de Palombaggia: 2 km de arena y dunas con clima tropical, aguas cristalinas y aroma a pino.

playa mahé seychelles

EL JARDÍN AFRICANO. Fue centro ballenero y de retención de presos pero, en solo medio siglo, la vida de Santa Ana, una de las islas que rodean Mahé, en Seychelles, ha cambiado de forma radical. Aquí todo gira en torno al turismo y, gracias a esto, la preservación de la naturaleza es estricta. La pureza del agua y las características rocas de granito se cuidan al máximo y no se permiten los deportes náuticos motorizados.

playa Boatyard barbados

UNA APUESTA URBANA. Si buscas una playa de belleza salvaje pero con las comodidades de la gran ciudad, échale un vistazo a Boatyard, en Brownes, al suroeste de Barbados, una de las paradas de los cruceros por el Caribe. Funciona como beach club y el precio -unos 10 €..- incluye cóctel, hamaca, sombrilla, bote con fondo transparente, muelle con trampolín… y lo mejor: snorkel para bucear entre tortugas y wifi poder subir las fotos de inmediato a tus redes.

playa los roques venezuela

DE ISLA EN ISLA. Selvas, manglares, llanos, desiertos y hasta paisajes nevados de alta montaña. Venezuela aglutina todo tipo de ecosistemas pero, quizá, el que más te suene sea el de sus interminables playas de arena blanca y aguas turquesa. Encontrarás uno de sus espacios playeros más espectaculares, Los Roques, en pleno Caribe, a 168 km al norte de Caracas. Este inmenso parque Nacional -el tercero más virgen del mundo- se distribuye en 50 islas de las que solo una está poblada, Gran Roque, que acoge el aeropuerto. Te encantará descubrir los tesoros de cada una, desde las estrellas de mar de Rabusquí hasta las lagunas de Cayo de Agua.

bahía de halong

EN CLAVE TURQUESA. Algunos comparan la llegada a El Nido con la entrada a la bahía de halong, en Vietnam. Pero, a pesar de la belleza de este último, El Nido, en Filipinas, cuenta entre sus pros con la magia de lo secreto y el placer viajero que provoca descubrir un nuevo enclave. El nombre le viene por su población de salanganas, una especie de golondrina que anida en cuevas y que aquí se cuenta por miles. Nada más llegar a este majestuoso paisaje -al norte de la isla de Palawante recibirá sus rocas kársticas, unas inmensas formaciones con vegetación que vierten sus caprichosas formas sobre el mar. Bucea, explora y descubre la zona en diferentes rutas: en todas entenderás porqué lo llaman el último paraíso.

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