Mastín español, perro ganadero

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En la mayoría de las razas caninas se suelen establecer una diferencia entre los perros dedicados al mundo de las exposiciones caninas, en los que se valora en especial la belleza, y los dedicados al trabajo, en los que se fomentan especialmente las aptitudes fundamentales. Siempre he creído que quienes pensaban y actuaban así creaban, con ello, dos clases de perros: los «tontos» y los «listos», o en otras palabras, los carentes de sentido y los funcionales.

Cuando hablamos de una raza canina son dos los aspectos que automáticamente evaluamos: por un lado, su belleza, y por otro su funcionalidad. Lo ideal seria, como en todo, que existiera un equilibrado y que un ejemplar con una hermosa estampa fuera también adecuada para el trabajo y viceversa.

En los tiempos modernos, lamentablemente, la tradicional funcionalidad de los mastines españoles se ha visto alterada o, más bien, sustituida por otra nueva. Así, de realizar sus actividades trashumantes junto a los pastores y las merinas, a la que vigilaba y mantenía protegidas de los lobos y demás alimañas (sin excluir a los bandidos), hoy en día, en el mejor de los casos, ha pasado a guardar una propiedad, como perro de guarda y defensa. Desgraciadamente, esta nueva función debe desarrollarla lejos de su entorno natural, tal como nos ocurre también a nosotros; la única diferencia entre el mastín y el hombre es que, en nuestro caso, si estamos así es porque queremos o nos lo hemos buscado, mientras que a él le hemos obligado a entrar en un mundo artificial en el que el ambiente está cada día más degradado.

Por todo ello, nuestra obligación para con nuestros mejores amigos debe ser la preservar su medio natural, de forma que nunca lleguen a perder del todo el  contacto con sus orígenes. Al respecto, quería destacar que en algunos países, las razas autóctonas, como es el caso, por ejemplo el briard, para optar al título de campeón de belleza deben necesariamente haber demostrado aptitudes en pruebas de trabajo específicas en las que el perro interviene junto al pastor y las ovejas. En Cataluña, País Vasco y alguna otra comunidad autónoma española también existen pruebas de habilidad donde puede apreciarse el trabajo de perros. A través de pruebas como estas podríamos seguir manteniendo intactas las aptitudes ganaderas del mastín, el cual, desde la Mesta hasta nuestros días, ha demostrado en todo momento sus cualidades únicas como perro de guarda ganadera.

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