Nuevo yate astondoa 66 GLX

yate astondoa 66 GLX

La celebración de su centenario ha llegado a Astondoa como una inyección de adrenalina, un revulsivo que ha impulsado al astillero español a reorganizarse con una gama renovada y nuevos modelos que refuerzan su posicionamiento internacional como marca innovadora y actual. Si la llegada del pasado verano se vestía de fiesta en la factoría de Santa Pola para celebrar el centenario, la botadura del 655 Coupé y la llegada del 110 Century, una gélida mañana de invierno sirvió para desvelar el nuevo yate Astondoa 66 GLX con una unidad que partía de inmediato hacia las américas para ser presentado en el Salón de Miami, mercado en auge para la producción de Astondoa. El nuevo 66 GLX se incorpora a la gama fly para hacer compañía al 44 Fly, 52 Fly, 72 GLX y 80 GLX, con una remodelación absoluta tras la que sólo el nombre nos hace recordar a su predecesor. La nueva 66 GLX está equipada de forma estándar con doble motorización Volvo IPS 1200, pudiendo optar a un conjunto de 2 x Man V8 1200. La velocidad máxima se estima en 30-32 nudos, con un crucero de 24-26 nudos, presumiéndose una autonomía de unas 300 millas.

Distribución exterior

A simple vista llama poderosamente la atención la profusión de espacios acristalados en su casco y superestructura, preludio de un interior luminoso y en total comunicación con el medio. Así, sus bandas están marcadas por una amplia línea acristalada que, reforzada por los ventanales superiores, dirige nuestra vista hacia una popa que cae en ángulo sobre una generosa plataforma de baño hidráulica, por la que accedemos a bordo a través de dos escaleras laterales. En el espejo de popa, una portezuela da paso a las dependencias de marinería, con capacidad para dos personas y aseo independiente. Salvando una bañera de distribución clásica, con asiento sobre el espejo de popa y mesa central, la cubierta a un mismo nivel conduce nuestros pasos hacia proa, a través de unos amplios y protegidos pasillos laterales, para encontrarnos con una proa pensada para disfrutar del sol y la navegación a la que se ha sacado el máximo partido. En la base de la superestructura se ha moldeado un asiento en U que puede quedar cubierto por una toldilla, precediendo a un espectacular solárium de tres cuerpos sobre elevado, detalle que facilita su uso y el tránsito por la zona. La proa queda rematada por una limpia maniobra de fondeo con ancla suspendida sobre roldana. Volviendo a la bañera, unas cómodas escaleras en contra molde con peldaños de teca nos llevan al flybridge, corazón de la vida al aire libre a bordo del 66 GLX, protegido por un moderno hard top, y en el que se distribuyen el puesto de gobierno, asiento en U para acompañar la navegación, amplia dinette central, módulo de servicio con completo equipamiento y espacio a popa para situar, como en la unidad presentado, un par de tumbonas.

Distribución interior

El alto francobordo propicia unos interiores voluminosos en los que, además de las zonas comunes, se distribuyen cuatro camarotes y tres aseos.

Dos amplios sofás adosados a las bandas y una mesa baja conforman el salón junto a la entrada, mientras que la dinette, con una estilosa mesa de ala plegable, se sitúa frente a la cocina en el tercio delantero precediendo al puesto de gobierno. Junto a éste el acceso a las dependencias inferiores, cuatro camarotes entre los que destaca la cabina de armador en suite, a popa y a maga completa, con una superficie de 18 m2, mientras que dos cabinas dobles a banda y banda flanquean el paso hasta el camarote VIP de proa. Como todo Astondoa, el 66 GLX es susceptible de personalización, tanto por la distribución de algunos elementos, como por el amplio catálogo de maderas nobles, tapicerías y diversos materiales ornamentales, así como por un extenso listado de equipamiento opcional.

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