Porque te cuesta perder peso

dieta sana

Uno de los grandes fallos que cometemos es consumir a los 45 o a los 50 las mismas calorías (y cantidad de alimento) que ingeríamos años antes. A partir de esa edad nuestro organismo tiende a funcionar más lento, algo que se agudiza pasados los 50. Si no adecuamos lo que comemos a ese menor gasto, es cuando sobreviene el aumento de peso. Y lo peor es que hoy en día –que comemos más por nervios que por hambre real– no somos conscientes de estar comiendo más de lo que necesitamos.

¡SIGUE ESTAS TRES GRANDES ESTRATEGIAS!

Para contrarrestar ese menor gasto que hace nuestro cuerpo a medida que sumamos años (y que puede estar justificando que las calorías se acumulen) tienes que poner en práctica varias estrategias a la vez. Todas ellas son muy sencillas y basta con recordarlas a diario, considerarlas como un hábito más.

  1. Reduce un poco las cantidades. Procura usar tu puño como referencia. Todo lo que lo sobrepase demasiado (sobre todo a lo que carnes grasas, fritos o carbohidratos se refiere) puede suponer que tu organismo lo guarde. Si consigues acostumbrarte a esto, a moderar las cantidades, ya habrás avanzado muchísimo. Fíjate en este ejemplo: tomar un cuarto de pizza en una cena especial no supone demasiado. Pero tomar el doble sí puede traducirse en esas reservas de grasa innecesaria. Hasta que tu ojo se acostumbre a valorar la ración justa, te animo a pesar los alimentos. Solo 3 o 4 días, no hace falta más.
  2. Mastica mucho porque… ¡funciona! Antes de colocar el trozo de pizza –esa que hemos mencionado antes– en tu plato, mastica lentamente unos bastoncillos de zanahoria y pepino (untados en un poco de salsa de yogur natural y eneldo, si quieres). En numerosas investigaciones se ha comprobado que la masticación reduce el apetito subjetivo y la atención “ansiosa” que prestamos a esos alimentos tan sabrosos y, al mismo tiempo, tan calóricos.
  3. Toma pocos dulces, procesados y fritos. Si te propones limitar estos productos, estarás reduciendo de manera asombrosa las calorías que tomas en un día. Porque, aunque aparentemente no sean voluminosos ni te estés sirviendo una cantidad muy grande, basta poco para que dispare las calorías diarias. Y aún otro detalle: si llevaras un diario de qué alimentos comes más (quizá por llenarte de nuevo el plato), te darías cuenta de que son precisamente esos: los más calóricos. Una vez que los masticamos y nuestro cerebro ha quedado enganchado de su sabor o de su fácil masticación nos va a pedir más. La forma de evitarlo es acordarte de “esa trampa” antes de comerlos y de masticar antes otro tipo de alimentos más saciantes, tal y como te recomendábamos con la zanahoria.

EVÍTATE 9 KILOS Y LOS TRIGLICÉRIDOS ALTOS

La consecuencia más inmediata de que nuestro organismo vaya guardando reservas que en realidad no necesita son los kilos, pero hay otras.

  • Tomar 200 o 300 calorías de más al día pueden suponer una media de 9 kilos extra pasado un año. Y una vez que se han instalado resulta más difícil eliminarlos porque el organismo trata de resistirse. Sin embargo, si eso ya ha ocurrido, no debes tirar la toalla porque insistir con los buenos hábitos y con la reducción calórica logrará vencer esa resistencia.
  • Además, las calorías adicionales se almacenan como triglicéridos, principalmente. Eso significa que, como ocurre con otras grasas que el cuerpo acumula sin necesitarlas, pueden ir depositándose en las arterias, convirtiéndolas en más rígidas y estrechas.

CALCULA CUÁNTAS NECESITAS TÚ

Para saberlo, busca la casilla que te corresponde por edad y actividad física. Y, si tienes que perder peso, rebaja 250 kcal esa cifra o haz más ejercicio.

  EDAD VIDA SEDENTARIA (Menos de 3000pasos al día) MODERADAMENTE ACTIVA (De 3000 a 5000 pasos al día) ACTIVA (Más de 5000 pasos al día)
 

MUJERES

De 30 a 50 1.600-1.800 KCAL 1.800-2.000 KCAL 2.000-2200 KCAL
Más de 50 1.500-1.600 KCAL 1.700-1.800 KCAL 1.800-2.000 KCAL
 

HOMBRES

De 30 a 50 2.000-2200 KCAL 2.200-2.500 KCAL 2.500-2.800 KCAL
Más de 50 2.000 KCAL 2.000-2.200 KCAL 2.200-2400 KCAL

¿Te gusta este post? ¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *