Porsche cayenne E-Hybrid 2018

Nuevo Porsche cayenne E-Hybrid

Sabíamos que el poderoso Porsche cayenne E-Hybrid puede ser igual de rápido y divertido que un ‘Nueveonce’ pero, ¿es capaz de gastar lo mismo que un utilitario?

Hay barreras que están para romperse. Así lo hizo Porsche con el primer Cayenne, demostrando al mundo que el logo de Stuttgart no solo puede presidir vehículos de corte deportivo. Porque con el Cayenne llegó el diésel y, lo que es más importante, la hibridación.

En 2010, la firma alemana supo adelantarse al futuro del sector con el primer Cayenne Hybrid. Derivado del Hybrid Prototype de 2007, permitía recorrer cerca de cinco kilómetros en modo eléctrico. Cuatro años más tarde, aprovechando el restyling de la segunda generación, su evolución, ya con tecnología PHEV (híbrido enchufable), daba una autonomía eléctrica de 36 km.

La llegada de esta nueva versión también ha permitido que la gama Cayenne reciba otros elementos de equipamiento, inéditos hasta el momento. Así, entre sus opcionales aparecen unas impresionantes llantas de 22 pulgadas, Head-up display, asientos con función masaje, climatización estacionaria y un nuevo asistente de aparcamiento, que no solo mejora la cámara panorámica, sino que permite realizar la maniobra de forma automática pulsando un botón de la consola central o, de forma autónoma, mediante el smartphone.

PODEROSO

Porsche cayenne E-Hybrid

Ahora, con la tercera entrega recién presentada, Porsche ha querido dar un paso más en su estrategia híbrida. Así es como ha llegado a nuestras manos este eficiente Cayenne E-Hybrid.

Los datos no engañan: 3,2 l/100 km y 72 g/km de CO2 le sitúan a la altura de los mejores urbanos, pero vistiendo un traje de cinco metros y 2.295 kilos, cualidades a las que suma un conjunto mecánico de 462CV.

Esa potencia surge de combinar el 3.0 V6 y 340 CV (el del Cayenne básico) con un motor eléctrico de 136 CV. En total, 46 CV más que acompaña de 700 Nm de par, disponibles desde solo 1.000 rpm.

Hablando de mejoras, la batería de ión litio ha incrementado capacidad, pasando de 10,8 a 14,1 kWh. Así, la autonomía eléctrica asciende a 44 km sin emisiones. Los tiempos de carga también se han revisado. Si cuenta con wallbox de 230 voltios y 32 amperios, lo tendrá listo en 2,3 horas, aunque si lo conecta a una toma hogareña, de 10 amperios, tendrá que esperar 7,8 horas.

Conocidos los puntos más importantes, toca probarlo. Para ello nos hemos desplazado a Montpellier (Francia). Al ponerse en marcha, acción que realiza el motor eléctrico, aparece la primera sorpresa: de golpe y plumazo han ‘volado’ 9 km de autonomía eléctrica. Así queda reflejado en la pantalla central de 12,3 pulgadas, donde el diagrama de batería anuncia 3 5 km de autonomía. Justo el recorrido que completamos en ruta, ni un kilómetro más ni uno menos. Y todo con un gasto medio de 27,4 kWh/100 km (homologa 20,6). Aunque la velocidad media rondó 60 km/h, pudimos comprobar cómo sus 136 CV ‘eléctricos’ autorizan 135 km/h sin dificultad. El empuje así es contundente (O a 60 km/h en 6,3 segundos) pero, como suele ocurrir, a mayor velocidad menor recorrido.

A LA CARGA

Al agotar la batería, el modo EPOWER se apaga y el motor de combustión entra en acción. Inmediatamente se activa el programa Hybrid Auto, que también podrá elegir si quiere que el coche gestione el movimiento de manera automática. Aquí el comportamiento es casi idéntico al del Cayenne de gasolina, pero con mayor lastre.

Decidimos activar la posición Sport+ para lograr algo más de punch, pues ahí ambos motores trabajan al unísono desatando todo el potencial disponible. Con él, la batería se mantiene a un nivel mínimo de carga para disponer de suficientes posibilidades de empuje. Por tanto, el motor de combustión duplica trabajo y va cargando la batería poco a poco.

Si quisiéramos acelerar la carga de las celdas de ión litio, siempre podremos seleccionar el subprograma E-Charge. Durante los 130 kilómetros de regreso recuperamos 24 kilómetros eléctricos a costa, eso sí, de ver cómo el gasto de carburante se resentía, añadiendo 2,5 litros más a la media real de 9,21/100 km.

Pero más allá de ese aumento, al final queda claro que el Cayenne E-Hybrid ha completado exactamente dos horas de conducción ‘Zero Emission’. Para algunos puede parecer poco, pero en un trayecto de casi cinco horas que casi la mitad del tiempo sea sin gastar nada (y sin emitir nada) puede justificar los 93.309 € que cuesta esta variante. Una declinación que, por cierto, ya está disponible en nuestro mercado.

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