Problemas de agresividad en los perros

Uno de los comportamientos más comunes en los perros y que se despierta en muchos de ellos sean machos o hembras es la agresividad.
Pese a lo que se dice acerca de esto, casi todos los problemas de agresividad canina tienen solución, o sea, tratándolos adecuadamente podemos lograr que nuestro perro aprenda a comportarse de otra manera.

¿Qué hacer si mi perro se vuelve agresivo?

Ante un cambio en la conducta de tu perro, lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario para descartar que la violencia del animal haya surgido a raíz de alguna enfermedad. Algunas de las principales patologías que hacen que los perros desarrollen agresividad son las enfermedades encefálicas, la epilepsia y la disfunción hormonal. Sin embargo hay que tener en cuenta que a veces el cambio rotundo de comportamiento puede surgir por algún dolor intenso o crónico; por esa razón es muy importante que lo lleves al veterinario para detectar cuanto antes si a tu perro le sucede algo semejante. Un 20 % de los casos de perros que desarrollan agresividad concluyen cuando son tratados por algún problema articular o una espina clavada en el cojinete.

Luego de descartar problemas físicos, lo segundo que hay que hacer es establecer el tipo de agresividad a la que nos enfrentamos. Existen varios tipos de violencia canina y cada una de ellas requiere un tratamiento completamente particular.
Hay muchos profesionales especializados en problemas de este tipo y es conveniente que consultes con uno de ellos ya que la agresividad canina es un problema muy complejo.

Agresividad natural

Existe un tipo de agresividad que se considera es normal en los perros ya que viene basada en una serie de cuestiones que tienen que ver con su manera de relacionarse dentro de la manada. En su grupo, el perro puede utilizar la agresividad para adquirir o mantener un estatus social, para defender el territorio, su comida o a los cachorros de su grupo frente a un ser extraño, o simplemente por tener miedo. Por otro lado, el jefe máximo de la manada puede utilizarla para intentar modificar el comportamiento de alguno de los integantes de su grupo.
Esta agresividad es una conducta natural de los perros porque permite que se regulen equilibradamente las relaciones entre los miembros de una manada y de esta forma se asegura la supervivencia del grupo. Al ingresar en una familia de humanos es importante que el perro entienda quién es el lider, porque de no existir esta, el animal intentará tomar el control y entonces, se encargará de corregirnos y no hará ni el mínimo casos de nuestros retos o indicaciones.

La secuencia de agresión

Según un estudio realizado por investigadores, una conducta agresiva normal consta de varias fases en las que primero el perro amenaza con gruñidos, luego muerde y finalmente verifica el resultado, eliminando el problema.

Es importante que estés muy atento a las primeras señales de agresividad, a la fase de amenaza en la cual la actitud del perro es la siguiente: coloca la mirada fija en su “víctima”, deja la cola es posición rígida y comienza a gruñir, luego muestra los dientes y arruga la nariz.


Dueños responsables, perros sanos y sociables

Algunos perros reciben aproabación de parte de sus dueños por morder a un animalito o cosa por el estilo y luego se los reprende cuando intentan morder a otra persona ajena a su círculo, pero para el animal no hay diferencia entre un ser vivo y otro; por eso es muy importante que seas consecuente con las reglas que impartes en el animal pues estas pueden un día traer consecuencias inesperadas y muchas veces irreversibles, debes entender que la responsabilidad de tales hechos está en tí, en la educación que le has dado a tu mascota, y no en ella.

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Fuente: territoriomascota.com

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