¿Qué debe comer mi perro?

Comida para perros

Para que nuestro perro crezca fuerte y sano necesita comer una dieta equilibrada que contenga todos los nutrientes básicos: proteínas, grasa y azúcar.

Nuestro amigo con cola es un comilón nato. Por si él fuera comería todo lo que cayera entre sus garras, pero nosotros tenemos que ayudarle a mantener un buen estado físico Por ello, es esencial prestar atención a su alimentación y a las necesidades específicas según la talla de nuestro perro, su edad y la actividad física que realiza de forma habitual.

PROTEÍNAS

Las proteínas se pueden definir como los elementos básicos para la vida, ya que participan en los procesos de crecimiento, y la renovación y la regeneración de tejidos. Y es que los elementos básicos de las proteínas son los llamados aminoácidos, que podrían compararse con los ladrillos de un edificio. Este es, sin duda, el verdadero “valor biológico” de las proteínas.

El organismo del perro no es capaz de fabricar estos aminoácidos por sí mismos, por ello es importante suministrar a nuestro perro una suficiente proporción de proteína para que pueda realizar de forma correcta todos los procesos metabólicos de la renovación.

Pero ¿cuál es el aspecto más importante de la nutrición? El momento de la asimilación, que es cuando el cuerpo sintetiza las proteínas a partir de aminoácidos que se liberan de las mismas proteínas que se han introducido a través de la ingesta de comida. De este proceso dependerá del crecimiento, la renovación y el buen mantenimiento físico y mental de nuestra mascota.

Las proteínas están presentes principalmente en la carne y otros productos alimenticios de origen animal, tales como huevos, la leche o el queso, pero también en algunas verduras, principalmente en la soja.

LA GRASA: ENERGÍA EN ESTADO PURO

También llamadas lípidos, las grasas son esenciales para el cuerpo, ya que representan la principal fuente de energía para el perro. Estas son de asimilación rápida, por lo que dotan al perro de un torrente de fuerza. Nuestro perro puede tolerar dosis muy altas en la dieta, sin incurrir en problemas o enfermedades. Además de proporcionar esta valiosa fuente de energía, la grasa también ayuda al cuerpo de nuestra mascota a poder realizar reservas que puedan ayudarle a abordar problemas futuros que requieran un mayor desgaste de energía.

Pese a la mala fama de la grasa, esta es necesaria para la vida, al igual que otros elementos como las vitaminas. Entre las más importantes encontramos los ácidos grasos poliinsaturados de la omega-3 y omega-6, que no puede ser sintetizado por el cuerpo, por lo que deben ser administrados a través de la dieta. Los primeros ayudan a mejorar la actividad antiinflamatoria, el rendimiento deportivo, retardan el envejecimiento y promueven el aprendizaje de los jóvenes.

Mientras que los omega-6, contenida principalmente en los aceites vegetales, mejoran la actividad reproductiva y contribuyen al bienestar de la piel y el pelo.

¿DULCE? MEJOR QUE NO…

Es difícil resistirse al dulce, pero es mejor mantenerlo lejos de nuestras mascotas por su bien. Muchos de los ingredientes de la bollería industrial no son asimilados de forma correcta por el organismo de los perros y puede causarles graves daños a su salud. ¿Y un helado? Si es natural, podemos ofrecerle un poco a nuestra mascota. En cualquier caso, siempre con moderación. Debemos recordar que es dañino para ellos.

LOS AZUCARES: LA MEJOR RESERVA

Los azúcares o los hidratos de carbono, formados químicamente de carbono, hidrógeno y oxígeno, se necesitan como fuente de energía. Y es que estos son procesados y transformados en glucógeno, una reserva de azúcar que es almacenada principalmente en el hígado y en los músculos.

Cuando el perro come carbohidratos se descomponen en monosacáridos en el intestino y desde allí, a través del torrente sanguíneo, pasan al hígado, desde donde se vierten de nuevo sangre. Los elementos más conocidos de este grupo son la glucosa, el azúcar presente en la sangre y en los tejidos animales; la lactosa, contenidas en la leche; y la fructosa, en la fruta.

El grupo más importante de carbohidratos de la dieta, en cambio, está constituido por el almidón que está contenido principalmente en los cereales y en las patatas. El perro puede digerir y metabolizar los carbohidratos, eso sí, siempre que estos estén correctamente cocidos y procesados. En cambio presenta dificultades en la digestión y en la asimilación de estos cuando se encuentran en alimentos crudos o parcialmente cocidos.

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