Consejos para limpiar el sofá sin dañarlo

Fotografía cortesía de alamai.com

El sofá es uno de los elementos principales del salón y, como tal, debe estar bien limpio y cuidado para no dar una mala imagen. Es uno de los sitios en que pasamos más tiempo a lo largo del día, ya sea para ver la televisión, dormir un rato, tomar algo con la familia y amigos… A causa de este uso continuado acaban saliendo manchas o se acaba desgastando. A continuación os damos algunos trucos para limpiar el sofá y mantenerlo en perfectas condiciones.

Lo primero que debemos hacer es limpiar bien el polvo, pelos y resto de suciedad que se ha acumulado en los rincones. Lo ideal es que utilices un cepillo especial para quitar lo más grande y después utilices la aspiradora con el accesorio especial para limpiar más en profundidad los cojines, almohadones, respaldo y todos los huecos a los que puedas acceder. Antes de empezar a limpiar, desmonta todas las partes que puedas del sofá para acceder mejor a todos los rincones.

A continuación hay que buscar un producto limpiador especial según el material del que esté hecho nuestro sillón. Normalmente, debajo de los almohadones aparece una etiqueta que nos indica todos los componentes de la tela. Antes de aplicarlo por todo el sofá prueba el producto en una zona pequeña y no visible para comprobar que actúa bien y no lo daña. Si ves que funciona bien y no sale ninguna mancha ni decoloración, ves aplicando el producto poco a poco por todo el sofá. Procura no dejarte ningún rincón, ya que podría quedar una marca. Si se trata de un sofá de cuero, aplica el producto con un paño de microfibra para no rallar ni dejar marcas en el material.

Recuerda que en el caso de que se derrame algún líquido sobre el sofá, habrá que limpiarlo inmediatamente si no queremos que después quede una marca. Utiliza papel de cocina para absorber todo el líquido posible y aplica sobre la mancha una mezcla de agua templada y un poquito de jabón. Frota con suavidad la mancha con la ayuda de un cepillo de cerdas suaves para limpiar bien el tejido, retira lo que sobre con un paño mojado en agua caliente y deja que se seque.

Por último, recuerda que lo ideal para mantener el sofá en perfectas condiciones es dedicar cada día unos minutos a su limpieza: un cuidado diario o semanal será mucho más efectivo que una limpieza cada dos o tres meses, cuando el sofá ya habrá acumulado demasiada suciedad y probablemente no lograremos quitar algunas de las manchas.

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