Consejos para prevenir la alopecia

Como evitar la calvicie

Todo lo que tienes que saber sobre la alopecia que suele preocupar a muchas personas. Te damos estos consejos para devolver a tu pelo todo su poderío.

¿QUÉ ES LA ALOPECIA?

El nombre correcto para definirla es alopecia y básicamente consiste en la pérdida progresiva del cabello y puede surgir tanto en hombres como en mujeres. Los dermatólogos explican que sus características o manifestaciones clínicas se presentan con una pérdida súbita de cabello en áreas bien definidas o localizadas, generalmente en forma de parches redondos u óvalos. Para entender esto, se debe conocer el proceso natural de crecimiento que tiene el cabello: después de que nace, crece en una primera fase, posteriormente entra en lo que se conoce como la etapa de descanso, porque deja de crecer, y finalmente llega a la caída.

Alrededor del 90% del cabello que tienes se encuentra en la primera fase y crece aproximadamente 1 cm por mes, y le tomará de 3 a 4 meses llegar a la caída, para dar paso a un nuevo pelo y así repetir el ciclo.

La mayoría de las personas cuentan con alrededor de 100 mil cabellos en la zona de la cabeza, entre el 10 y el 15% de ellos alcanzan la fase de caída. De acuerdo con el Cleveland Clinic Journal of Medicine, lo normal es que cada día pierdas entre 100 y 150 cabellos, el problema comienza cuando se supera este número, en este caso ya se puede hablar de calvicie.

TIPOS DE ALOPECIA

  • ANDROGÉNICA: Es la más común de todas, su origen es hormonal y genético, básicamente lo que ocurre es que la hormona dihidrotestosterona, se ve afectada, lo cual daña directamente los folículos responsables del crecimiento del cabello. Poco a poco el pelo se va haciendo más delgado y débil, hasta desaparecer por completo, este proceso puede iniciar incluso en la adolescencia, aunque por lo general los efectos más notorios se presentan entre los 30 y 40 años, ataca especialmente a hombres.
  • AREATA: Afecta a mujeres y hombres por igual, incluso se puede presentar en niños. Se origina por un fallo en el sistema inmunológico, que toma los folículos pilosos (donde crece el cabello) como amenazas y los neutraliza, provocando la caída. Además de la cabeza, puede presentarse en áreas como las cejas, axilas y barba.
  • FIBROSANTE: También se le conoce como alopecia frontal, ya que consiste en la pérdida gradual de cabello en esta parte de la cabeza, lo que ocasiona que el pelo crezca cada vez más lejos de la frente. Resulta más común en mujeres a partir de los 50 años.
  • DIFUSA: Se trata de una pérdida progresiva en una zona particular, comienza con la disminución de densidad, el cabello se vuelve más delgado y seco hasta que poco a poco se va cayendo, el problema es que no vuelve a crecer. Suele aparecer por diferentes causas externas como el estrés o infecciones, pero si se trata puede desaparecer antes de los seis meses.
  • CICATRIZAL: En esta clasificación se encuentran los tipos de calvicie causados porque los folículos pilosos se ven dañados o no están bien desarrollados, ya sea por enfermedades y trastornos relacionadas con la inflamación de los mismos folículos e incluso como un síntoma de otras afecciones.
  • ALOPECIA FEMENINA: Se estima que alrededor de un 25% de las mujeres entre los 35 y 40 años la presenta. Se caracteriza por iniciar con una caída difusa en la parte frontal, a diferencia de los hombres, no se llega a una caída total, sino que el cabello se hace cada vez más fino y corto, permitiendo ver el cuero cabelludo.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS PRINCIPALES?

No todo es genética, existen diferentes factores externos que pueden resultar en una caída extrema. Por ejemplo, el estrés excesivo, enfermedades dermatológicas, una dieta insuficiente en nutrientes, desórdenes alimenticios, dificultades hormonales, la menopausia, el embarazo, algunos medicamentos e infecciones.

CONSEJOS DE PREVENCIÓN

  1. FRENA LA CALVICIE ANTES DE QUE SE DESARROLLE. Para ello, lo que puedes hacer principalmente si cuentas con antecedentes genéticos, es acudir con un especialista o dermatólogo, para la aplicación de un tratamiento que ayude a regenerar o aumentar el grosor del pelo antes de que comience a desarrollarse la calvicie, esto es vital porque el tratamiento puede cambiar según el tipo de alopecia que se padezca.
  2. NÚTRELO DESDE EL INTERIOR. Procura añadir a tu dieta diaria alimentos ricos en vitamina B, C, D y E, minerales como magnesio y zinc. Te recomendamos preferir el consumo de carnes, pescado, hojas verdes, cereales y frutos secos.
  3. CUIDADO DIARIO. Usa un champú para tu tipo de cabello, evita frotar y utiliza agua tibia o fría para que la cutícula cierre y evites la resequedad. Cepíllalo diario y masajea tu cuero cabelludo, esto fomenta la circulación y estimula el crecimiento.

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