Desde el centro medieval hasta los parques del Anillo Verde

Escrito por, J. A. Mourenza

Vitoria-Gasteiz encabeza desde hace años la lista de las ciudades españolas con mejor calidad de vida. Paseando por sus calles y parques, el visitante comprueba que la distinción está bien merecida. Entre las razones principales destacan la conservación de su patrimonio arquitectónico y del trazado medieval de su casco antiguo –en 1979 fue declarado Conjunto Histórico-Monumental–, así como la frondosidad de la docena de parques que la envuelven y por los que la ciudad fue designada «Capital Verde Europea 2012».

La visita a la capital vasca debe incluir el núcleo histórico, llamado la «almendra medieval vitoriana» por su forma ovalada; el barrio del Ensanche, surgido fuera de las murallas en el siglo XVIII; y la ciudad más actual, con edificios modernos y parques que la limitan por el norte.

Plaza de la Virgen Blanca. Centro neurálgico de la ciudad y punto habitual de inicio de la visita, es el mejor lugar para tomar el pulso a la capital alavesa. Rodeada por edificios con tradicionales galerías acristaladas, en el centro tiene una escultura de piedra y bronce que rememora la batalla de Vitoria, en la que españoles e ingleses derrotaron a José Bonaparte en su definitiva huida de España en 1813. En un lateral de la plaza se erige la iglesia de San Miguel Arcángel que guarda la imagen de la Virgen Blanca, patrona de Vitoria. A caballo entre el gótico y el renacimiento, el templo fue construido sobre otro anterior que ya existía en 1181, cuando el rey navarro Sancho VI fundó la ciudad como defensa frente a los ataques del reino de Castilla. La llamó Nova Victoria, aunque el lugar era ya conocido con el nombre de Gasteiz.

Paseo de la muralla. Desde San Miguel Arcángel, siguiendo la línea imaginaria de la ovalada almendra medieval, se pueden ver tramos de la primitiva muralla que rodeaba la villa y a la que se adosaron iglesias como la de San Pedro, gótica aunque con torre barroca añadida posteriormente.

Los Arquillos. La medieval Gasteiz fue construida sobre una colina de laderas empinadas. En el siglo XVIII, cuando la ciudad empezó a crecer fuera de las murallas, se abrieron cuestas para salvar el desnivel. La más popular es la Cuesta de Los Arquillos, un paseo escalonado con edificios de soportales que une la plaza del núcleo antiguo del Machete con la Nueva o de España del Ensanche.

Catedral. Las torres de San Miguel Arcángel y de San Pedro definen la silueta de Vitoria y también ejercen como guías de camino a la catedral de Santa María. Joya gótica del siglo XIV, el templo lleva años en proceso de restauración pero gracias a la iniciativa turístico-cultural «Abierta por obras» los visitantes pueden recorrer el interior y conocer las obras que se están llevando a cabo. La idea ha sido un éxito de público que, además, ha recibido varios premios internacionales de conservación.

Calles gremiales. El paseo por el barrio antiguo discurre por callejones con nombres alusivos a los gremios que las ocupaban en la Edad Media, como Cuchillería, Herrería o Zapatería. Actualmente los talleres de artesanos han dado paso a bares, tabernas y restaurantes que ofrecen al visitante la posibilidad de degustar la gastronomía vasca en suculentos guisos o en la arraigada tradición de «ir de pintxos».

Edificios medievales. Entre tapas y vasos de txacolí y vinos de la Rioja Alavesa, hay tiempo para contemplar edificios históricos. Entre los más destacados se encuentra el Portalón, una posada medieval hoy transformada en restaurante, y la Casa del Cordón y la Torre de los Hurtado, ambas del siglo XV. Ineludibles son también los palacios renacentistas de Escoriaza-Esquivel y Bendaña. Este último es la sede del Museo Fournier del Naipe, con el mayor repertorio del mundo de barajas, surgido a partir de la fábrica de cartas que en 1868 fundó un artesano francés en Vitoria.

Artium. A cinco minutos del Fournier, saliendo del barrio medieval, la oferta cultural de Vitoria se amplía en el Artium, el Museo Vasco de Arte Contemporáneo, cuyo fondo de 3.000 obras de artistas nacionales de los siglos XX Y XXI se completa con exposiciones temporales. Frente a él se contempla uno de los murales que decoran las fachadas de la novedosa Ruta Muralística Vitoriana.

Ensanche. La Vitoria dieciochesca gira en torno a la plaza de España, presidida por el Ayuntamiento neoclásico de Gasteiz. El barrio está lleno de esculturas diseminadas por las calles, desde un caminante a un torero, pasando por el Homenaje a los Fueros, una obra de Eduardo Chillida (1924-2002), creada para la moderna plaza de los Fueros. El paseo por el Ensanche también ofrece al visitante numerosos restaurantes de moda, tiendas de firmas elegantes, edificios modernistas y diversas áreas verdes, como el parque de La Florida .

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Fuente:  nationalgeographic

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