Hibiscus. Características y cuidados

Hibiscus

Cuando se trata de proyectar un jardín, los paisajistas cuentan con una serie de especies comodín que saben que pueden sacarles de cualquier apuro, sobre todo en caso de atasco creativo. Cuando no sepas que árbol plantar en la costa, piensa que tienes a tu disposición los árboles botella (Brachychiton) o las acacias de Constantinopla (Albizia), que gustarán a todos y funcionarán estupendamente.

Si estuvieras en el norte, los magnolios (Magnolia) y los robles (Quercus), también estarán esperándote como buen aro salvavidas. Y con los arbustos sucede lo mismo. Cuando estés indeciso y te exprimas el cerebro, a ver qué proyectas, no olvides nunca los hibiscus; si es en la costa las rosas chinas (Hibiscus rosa-sinensis) y si es en las mesetas las rosas sirias (Hibiscus syriacus). Gustarán a todo el mundo y resistirán toda clase de avatares climatológicos, de mantenimiento cotidiano, de riego…

Una flor de hibiscus es como un grito de bienvenida, como un lugar de confort para encontrarse uno consigo mismo. Sus cincos pétalos (aunque también los hay de corola doble), conforman una especie de embudo que transporta a su centro del que emana un espádice o columna de estambres soldados de lo más atractivo.

USOS TRADICIONALES (y recomendados)

A la hora de disponer hibiscus junto a ti, ya se trate de tu jardín, tu terraza o incluso el interior de tu casa, debes considerar la insolación de que dispones. Estos arbustos (rosa china y siria) son amantes del sol; sobre todo el primero, que a la sombra conforma ejemplares débiles y poco floríferos. Otra cosa son las rosas sirias, que pueden soportar e incluso agradecer una cierta sombra ligera, por ejemplo de árboles altos en las inmediaciones. Para todos ellos, la orientación este (saliente) es ideal.

Yo te aconsejaría que formes con hibiscus agrupaciones en forma de pantallas vegetales al fondo de un césped o junto a caminos. Todos ellos cuentan con una magnífica tendencia a arquear sus ramas largas, así que crear túneles o arcadas con hibiscus es una buenísima opción.

También puedes instalar un ejemplar aislado grande o un grupo de tres ejemplares en medio de una pradera o en lo alto de una colina de arbustos. No te aconsejo, en cambio, que los uses como planta de rocalla.

Últimamente existe la tendencia de plantar hibiscus arbóreos (tallados en forma de bola o tallo alto) para alineaciones de ciudad. Generalmente, presentan siempre aspectos pobres y desaliñados, no llegando a formar ejemplares definitivos, rotundos, fuertes.

En zonas geográficas frías, es posible cultivar rosas chinas como ejemplares de interior o terraza muy protegida.

GÉNERO MUY AMPLIO

La rosa china (Hibiscus rosa-sinensis) cuenta con flores acampanadas grandes y de colores encendidos (rojo, amarillo, rosa eléctrico…). De su centro surge un espádice potente, que resalta del borde y cuenta con estambres chillones. Se comporta como especie persistente en climas templados, y caducifolia en los más fríos, donde lo mejor es cultivarla como planta de interior de poda anual a la salida del invierno. Pero hay más bellezas dentro del género Hibiscus, entre otras:

  • ROSA SIRIA (Hibiscus syriacus). Para el frío centro, con flores algo más pequeñas y generalmente azules o púrpura, aunque también hay blancas. Se trata de un arbusto caducifolio, con hojas verde claro, brillantes y lobuladas. Ramas ligeramente quebradizas y formas arqueadas muy atractivas. Ramas con espinas no demasiado acusadas. Muy utilizado para toda clase de jardines.
  • HIBISCO DE LOS PANTANOS (H. moscheutos). Campanas rosas y blancas, para suelos encharcadizos y climas no demasiado extremos.
  • ROSA DE JAMAICA O DE ABISINA (Hibiscus sabdariffa). También llamado carcadé, bello ¡y comestible! con flores en tonos pastel, tal vez las más pequeñas del género. Es medicinal.
  • HIBISCO DE ENCAJE (Hibiscus schizopetalus). El más exótico, con pétalos divididos y ligeramente involucrados, en color rojo rabioso y con espádice de amarillos estambres. El más original.

5 CUIDADOS BÁSICOS

  1. La plantación

Mejor sin flores. En todas nuestras costas, la rosa china puede perfectamente encontrarse en floración durante todo el año, pero naturalmente hay momentos en que las flores o brillan por su ausencia o solo hay unas pocas en el arbusto. Ese es el mejor instante para efectuar su plantación, sin riesgos de sufrimiento durante el arraigo.

  1. El emplazamiento

A pleno sol en el litoral. Este arbusto se convierte en uno de los más resistentes para los jardines de la costa. Soporta a la perfección las exposiciones de pleno sol durante todo el día de lugares sin arbolado ni edificios de sombreo ocasional. Otra cosa es en jardines del interior, donde habrá que mantenerlos en maceta y algo protegidos de los soles más fuertes.

  1. El terreno

Poco exigente. A la rosa china le encanta un suelo  profundo, fértil, que drene a la perfección y bien abonado. Pero las características del terreno casi nunca se convierten en factor condicionante para su cultivo, ya que funcionan bien en suelos arenosos y algo salobres como los cercanos a playas.

  1. El riego

Por goteo. No es demasiado exigente en agua, pero no conviene que se quede en seco, ya que eso determina la pérdida de la floración actual con rapidez. El sistema de elección es el goteo, que mantiene sus tejidos turgentes sin posibilidad de marchitez.

  1. Multiplicación

La más ideal, el esqueje. El mejor sistema para multiplicar hibiscos es el esqueje, que permite reproducir todas las características de la planta madre.

Para ello, se cortan vástago terminales de 30-40 cm que no hayan florecido y se entierran en suelo con sustrato y arena al 50%. También admite el acodo.

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