LA PASARELA DE PARÍS REVOLUCIONA EL MUNDO DE LA MODA

mcqueen_chanel_diorLa capital de Francia ha presenciado el debut prêt-à-porter de dos grandes diseñadores en firmas femeninas de prestigio: Raf Simons para Dior (ya lo vimos en alta costura) y Hedi Slimane para Saint Laurent. Y, desgraciadamente, no han obtenido el mismo tipo de comentarios. A uno la crítica le aplaude, mientras que al otro le hunde.

De todas formas, a pesar de la polémica París sigue siendo (y será) la ciudad en la que se ven los mejores desfiles del mundo. Es cierto que Nueva York y Milán tienen también nombres importantes sobre la pasarela, pero la ciudad de la luz es, a día de hoy, la que lanza grandes propuestas a los armarios femeninos. Tendencia, savoir faire, gusto, sofisticación, glamour… Aunque, a decir verdad, no han inundado de mucho color la primavera-verano. Un detalle que echamos en falta y que nos hace pensar que el año que viene seguiremos viviendo en un estado melancólico del que será difícil salir…

Alexander Mcqueen

alexander_mcqueenSarah Burton ha vuelto a coronarse como gran discípula del legado ‘teatral’ de Alexander McQueen. Para la próxima primavera, nos lleva a un mundo en el que las abejas reinas se convierten, finalmente, en bailarinas de can-can. Prendas con troquelados en forma de panal, sombreros de apicultor que se traducen en fabulosas pamelas y vestidos que son miriñaques revestidos con las mejores telas y, también, flores. Un colección dramática, pero dulce, que se aleja del gótico-frío al que últimamente nos tenía acostumbrados Burton.

Amaya Arzuaga

amaya_arzuagaLa española ha madurado desde que desfila en París. Sus prendas ‘voluminosas’, que eran su principal característica, han ido poco a poco perdiendo el sentido XXL para llegar a un destino mucho más limpio y, en consecuencia, comercial. El uso de una gran elección de colores naranjas, verdes y malvas nos traen a la memoria ese Yves Saint Laurent que nos encanta. Y la influencia del Balenciaga de Ghesquière (del que ahora hablaremos) queda muy presente en el montaje de los looks. A destacar: los pantalones efecto metalizado-tornasolado, una apuesta que coincide con Burberry y que seguro será todo un must la próxima temporada.

Balenciaga

balenciagaSi hay alguien que se haya encumbrado como el rey del vanguardismo fashionista, ese es Nicolas Ghesquiére y sus apuestas (desde 1997) para Balenciaga. Líneas muy depuradas, colores sobrios llenos de pureza que se mezclan, en ocasiones, con tonos pastel típicos de la primavera. Para esta colección ha hecho un guiño al origen español de la firma incluyendo volantes, faldas en cascada, que no son más que batas de cola para folclóricas minimalistas y modernas del siglo XXI. Lo que más nos ha gustado ha sido el final: vestidos cortos estampados que estarán seguro en el armario de su crepúscula musa, Kristen Stewart.

Balmain

balmainSu colección no es más que una ligera continuidad de lo que ya presentó para este otoño-invierno. El efecto tapiz sigue presente pero mucho más suavizado, haciendo especial hincapié en las chaquetas y vestidos armados con hombreras, característica principal y esencial del nuevo Balmain. También hace un hueco al denim, pero sin ‘rasgar’, así como un pequeño tributo a Courrèges (como Moschino) en looks donde la geometría en blanco y negro es la protagonista. Una apuesta de ‘mezclas’ que, a pesar de todo, no resulta nada incoherente.

Chanel

chanelEl Grand Palais se vistió de molinos de viento para acoger una colección movida por ese elemento que hace bailar las prendas con sofisticación y elegancia. Para la próxima primavera-verano, Lagerfeld ha quitado todo lo que le recuerda a Chanel menos las perlas y, obviamente, el tweed, para incluir transparencias, plumas, topos, denim, aires rock en sus camisetas y un extraño bolso en forma de hula-hopp para la playa. Pese a las críticas recibidas por este loco accesorio, el Kaiser se defiende diciendo que sirve para clavarlo en la arena y colgar todas esas cosas que llevamos para tomar el sol y bañarnos en el mar y que nunca sabemos donde dejar para que no se llenen de arena.

Christian Dior

diorRaf Simons lo tiene claro: quiere rescatar los míticos códigos de Dior que se perdieron en la genialidad teatralidad de John Galliano para instaurar la belleza de lo puro y olvidarnos de la opulencia que implantó el gibraltareño. Muchos son reacios a este punto de vista, sus ojos están más que acostumbrados a la relación Dior igual a ‘más es más en todas partes’. Pero el belga demuestra que no hace falta llenar un desfile de florituras para sorprender y seguir siendo Dior. ¿Cómo? Con esmoquin negros, vestidos cortos aires new look, dosis muy medidas de tul y estampados… Una vuelta de tuerca a la que nos tendremos que acostumbrar y que corona a Simons como el pionero de la simplicidad chic. Eso sí, los vestidos a rayas y los colores flúor han recordado muchísimo a la etapa de Raf Simons en Jil Sander.

Givenchy

givenchyRicardo Tisci propone un armario femenino muy poco vivo para la próxima primavera-verano. Su colección, basada en el dúo blanco y negro con algunas excepciones al azul celeste y al beige, introduce a la mujer en un bucle de prendas que desprenden melancolía. Al igual que Dior y Balenciaga, Givenchy se apunta a la tendencia ‘corto por delante, largo por detrás’ con faldas que dejan ver las piernas y vestidos con rajas laterales combinados con pantalones pitillo.

Jean Paul Gaultier

givenchyTodos los años rinde un homenaje a algún icono que haya influido en la moda. Y esta vez,Jean Paul Gaultier ha decidido renovar el armario de los artistas de los 80.Desde Grace Jones, a Madonna en ‘Buscando a Susan desesperadamente’, David Bowie… ¡hasta Boy George! No se ha dejado ninguno. Además, eligió a Amanda Lear (toda una referencia de esta época) para desfilar y recorrer junto a él la pasarela al acabar el desfile. El exceso, los aires de club nocturnos, el fetichismo con prendas que dejan ver ‘la carne’, tacones inmensos y un carrusel final de hombres dispuestos a darlo todo han hecho del desfile de Gaultier un absoluto espectáculo (¿acaso nunca lo son?).

Loewe

loeweStuart Vevers se supera cada año en sus propuestas para la firma made in Spain. Sus viajes por nuestro país le inspiran para ‘dar el salto’ en forma de prendas y bolsos que, temporada tras temporada, se convierten en todo un must. Esta vez le ha tocado el turno a Cataluña. Concretamente a Cadaqués y a su máximo representante: Dalí. El amor de éste por su musa Gala hace de la nueva colección de Loewe (que lleva el nombre de la mujer del pintor surrealista) un homenaje auténtico al romanticismo más ecléctico traducido en el savoir faire que desprende Stuart sobre la piel tan exquisita y exclusiva de la firma española.

Louis Vuitton

louis_vuitonMarc Jacobs nos ha dejado ‘a cuadros’. Su propuesta súper 60’s descendía por una escalera mecánica con modelos caminando en pareja. Un desfile diferente a lo que se ha visto en otras ocasiones ya que en vez de 1 look veíamos 2 mientras intentábamos no marearnos con tanto damero. El amarillo, al igual que en las colecciones de otros colegas de profesión, se hace ver acompañado del negro y blanco (¿otro homenaje a Courrèges?) y el marrón. También aparecen algunas propuestas de vestidos con flores estampadas pero no, no pueden imponerse sobre el tablero de ajedrez made in Marc Jacobs for Louis Vuitton.

Miu Miu

miu_miuLa niña de Miuccia se hace mayor, pero sigue siendo igual de rebelde, no en sus prendas, pero si en su beauty-look. El estilismo inspirado, al igual que en Prada, en las geishas con ciertos toques de diva del cine negro, hacen de la nueva propuesta de la visionaria de la moda una COLECCIÓN en mayúsculas. Eso sí, no entendemos muy bien el uso de estolas de piel para unos estilismos que tienen pensado lucirse entre los meses de marzo y agosto. ¿Se estará adelantando Miuccia al cambio climático? Conociéndola no nos extrañaría nada…

Saint Laurent

saint_laurentY obviamente, lo mejor (o lo más comentado) hay que dejarlo para el final. Y es que el debut de Slimane con Saint Laurent ha causado tanto revuelo Desde aquella periodista no invitada (Cathy Horyn, crítica de moda del New York Times), pasando por el mail que envió la casa francesa al portal ‘BoF’ sobre cómo tenían que escribir para referirse a la ‘casa’ (Yves Saint Laurent), la colección ready to wear de Slimane (Saint Laurent) y los créditos citados en fotografías (Saint Laurent by Hedi Slimane). Un desfile lleno de polémica que ha dejado en un muy segundo plano la colección que, muy a nuestro pesar, no nos recuerda para nada a Yves Saint Laurent. Es más, es puramente Slimane y parece que sea exclusiva para celebrities como las hermanas Olsen y la modelo Kate Moss. Quizás si haya un ligero tributo a las chaquetas de ante, los lazos, los sombreros y los guantes del glamour de Yves, pero poco más.

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Por Arturo Gil

Fuente: l-inkmagazine.com

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