Los síntomas de la diabetes en los gatos

gatosLos gatos son una de las mascotas más populares. Son animales cariñosos, capaces de proporcionarle años de compañerismo. Igual que otros animales, los gatos a veces pueden enfermar. Hay diferentes tipos de enfermedades que los gatos pueden adquirir, una de las cuales es la diabetes felina. La diabetes felina es una enfermedad grave, aunque puede ser tratada por un veterinario.

La diabetes es más común en los seres humanos que en los gatos u otros animales. La causa de la diabetes es en realidad bastante simple. El azúcar, o glucosa, se encuentra en la sangre. El nivel de azúcar en la sangre tiene que mantenerse bajo control por las hormonas insulina, que el páncreas produce. Cuando el páncreas no produce suficiente insulina, la diabetes es la culpa.

Los síntomas de la diabetes felina variarán. Los síntomas más comunes incluyen un aumento en la orina y un aumento de sed. Otros síntomas de la diabetes felina incluyen una pérdida de apetito, pérdida de peso, y la caída de pelo. Un aumento de la sed es fácil de detectar, se puede notar fácilmente porque el plato del agua se encuentra rápidamente vacío.

Si usted no logra un tratamiento para la diabetes felina de inmediato, el gato con el tiempo se vuelve inactivo, tendrá vómito de forma regular, y, finalmente, caerá en estado de coma. Por otro lado, si usted consigue poder tratar la diabetes en un tiempo reducido, el gato tendrá mayores posibilidades de llevar una vida normal y saludable.

Los gatos que tienen diabetes felina necesitan darles de comer a la misma hora todos los días. Se debe impedir que salgan a la calle. Si su gato tiene diabetes, tendrás que darle inyecciones de insulina una o dos veces al día. Una vez que su veterinario compruebe el estado de su gato, él le dirá que cantidad de insulina necesita darle todos los días a su gato.

Antes de ponerle una inyección de insulina a su gato, siempre debe asegurarse de que ha comida. Si no ha comido, y se le pone una inyección esto podría acabar en un shock hipoglucémico. Esto también puede ocurrir por un exceso de insulina. Un hipo puede ser muy peligroso, y se debe de evitarse a toda costa. Si su gato coge un shock hipoglucémico y usted no está cerca, se puede llegar a morir.

Cuando usted le haya puesto una inyección de insulina, siempre se debe de mantener con un ojo vigilante. Después de un período de tiempo, su veterinario puede reducirle la cantidad de insulina, esto no quiere decir que no la vaya a necesitar el resto de su vida, pero tendrá una vida sana.

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