SUELOS CON EFECTO SORPRESA

Las baldosas hidráulicas –su nombre obedece a las prensas que se utilizan para fijar los pigmentos al cemento– lucen hoy con toda su belleza y viven una nueva edad dorada. Reinas de los solados en el pasado, resurgen como un superhit.

 

DOS DISEÑOS DIFERENTES

Antes de la reforma de este piso antiguo, el espacio del salón lo ocupaban dos habitaciones, por lo que el mosaico presenta distintos dibujos. Los interioristas Camino Esteban y Alberto Ribera resolvieron la transición incluyendo dos lamas de madera teñida en gris

 

 

 

 

BLANCO Y NEGRO, UN CLÁSICO

En esta cocina, el suelo hidráulico original intensifica su presencia al coordinar su patrón con el frente de la zona de cocción. Como contrapunto, la encimera y los electrodomésticos se eligieron en acero.

 

 

 

 

LABOR ARTESANAL

El equipo de interiorismo y anticuarios Lou & Hernández acometió la renovación de esta casa de campo del siglo XVIII. Las baldosas se trataron como las joyas que son: se retiraron, se restauraron y luego se volvieron a colocar.

 

 

 

 

LA ÉPOCA DORADA DEL MODERNISMO

Las viviendas del Eixample barcelonés guardan verdaderos tesoros en este tipo de pavimentos. El piso de la imagen, de la interiorista Cristina Ramos, conservó no solo las baldosas hidráulicas, sino también las puertas y molduras de los techos, de principios del siglo XX.

 

 

 

ELOGIO AL PASADO

Las evidentes muestras de desgaste del mosaico no hacen sino recalcar la historia de esta vivienda. La interiorista Montse Esteva decidió enfatizar aún más la solera de la construcción descubriendo las bovedillas originales del techo.

 

 

 

 

DIBUJANDO UNA ALFOMBRA

Una colocación muy habitual en los suelos hidraúlicos. El cuerpo central de baldosas se remata con una cenefa a modo de ribete y con piezas lisas. Este comedor-biblioteca es un proyecto de la interiorista María Lladó que se completa con una mesa y librerías diseñadas por ella.

 

 

 

TOQUE DE VITALIDAD EN EL BAÑO

El blanco, negro y gris del pavimento, de la firma Mosaic del Sur, aporta carisma al baño y realza la intensidad de color de la fotografía, obra de Alberto Haro.

 

 

 

 

 

 

DISEÑO EXCLUSIVO PARA EL OFFICE

La interiorista María de la Osa quiso imprimir un carácter vintage a esta cocina y diseñó para la ocasión un pavimento en blanco y distintos tonos de gris.

 

 

 

 

CON LA PÁTINA DEL TIEMPO

No todas las baldosas hidráulicas están decoradas con motivos y colores llamativos. Gracias a éstas, lisas y blancas, el estudio de interiorismo Dalla Polvere dejó patente el encanto retro de esta casa del barrio barcelonés de Pedralbes.

 

 

 

 

UN LUJO EN EL PASILLO

Este piso en un inmueble histórico de 1904, obra del arquitecto Doménech Boada, es un muestrario de Modernismo barcelonés. En la rehabilitación, los suelos se contrastaron con un papel pintado a rayas –adquirido en Aribau– que pone una nota de moderna elegancia. Ahora se alquila para usos turísticos bajo el nombre de Suite A BCN.

 

 

 

PAREDES BLANCAS PARA QUE RESALTE

En Pollença (Mallorca), esta vivienda en un edificio del siglo XIX no ha perdido un ápice de su encanto. El suelo es el original, un espléndido cuadro formado por dieciocho teselas diferentes. Para que luzca sin reservas, la decoración, de Mestre Paco, se ha decantado por los blancos y los materiales naturales.

 

 

 

HOMENAJE AL RETRO

Aunque esta construcción unifamiliar es de nueva planta, se levantó con la idea de despertar la emoción de las casas de campo tradicionales. El suelo, con una cenefa perimetral, contrasta con el mobiliario en acero de líneas funcionales, de Snaidero.

 

 

 

 

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